¿Estaremos asistiendo a la auténtica sucesión del MAESTRO? Ojalá que sea así y que no se trate más que de un producto patrocinado por el ¡HOLA! y los programas rosas de nuestras decadentes televisiones.
Esta es la masa de rondeños que, como en solemne viernes santo, se lanza a las calles ávida de participar en un evento al que no son invitados.
Y esta es la pantalla expiadora de malas conciencias. Así estaremos callados un año más viendo cómo, paso a paso, nos están robando nuestra más emblemática efemérides.