![]() |
Así me siento yo en este insufrible desierto que es el invierno de Ronda. Inhóspito paisaje al que no se le ve el final, mientras sus punzantes escarchas y las agujas de su vientre helado penetran por todos los resquicios que a su paso encuentra. Pero, en fin, ya, a lo lejos, se vislumbra la primavera. 9 de enero de 2009 |