N A V I D A D E S

Está próximo el invierno.Los estudiantes hacen sus maletas para volver a casa,mientras se conectan

luces y se ultiman preparativos.

Villancicos en mente de alguien van tomando forma en una plaza o en el más inhóspito rincón del

pueblo.

Hay jaleillo,se huele en el ambiente,sin embargo,la tristeza sigue existiendo y más que un símbolo es

una forma de mirar ese momento.

La Navidad lleva a la euforia a quien se siente contento y entristece a quien no lo está.Se buscan

salidas,pero no está fuera, sino dentro de nosotros.

A mí me gustaría imaginar una noche de Navidad con autenticidad.

Me encuentre donde me encuentre procuraré sentir muy dentro a ese Niño que nace en cada uno de

nosotros, y le mostraré la alegría que le ofrecieron aquellos pastores.¡Menudo regalo!

Haremos cuenta atrás y el año se nos va, cuanto más es el deseo de que llegue,antes se termina.

¡Qué contradicción! Si antes mirabas hacia dentro,ahora es hacia fuera,hay que divertirse.Es noche de

brillos, descorches, burbujas y risas.

Cuando esto termina parece que toda la euforia que flotaba en el ambiente quedase dormida:

Las madres descansarán de tanta movida familiar,los jóvenes apuran hasta el regreso y los

pequeñines desean,anhelan, sueñan con la venida de S.S.M.M. que en su mundo de ilusión premiarán todo

un año.

No da tiempo a que disfruten.Cuando las hojillas del alm ana que pasan y toman la velocidad de

siempre,seguirán amaneceres hermosos y todos distintos,puestas de sol maravillosas,las mires desde donde

las mires,y las estrellas de la noche velarán el sueño del descanso y te llevarán al mañ ana .

Isabel