SONETO  A UNA VOZ GLORIOSA
(Para mi amiga Carmeli; su dueña)


Ese beso que aventas por tus labios                          

surge de lo más hondo de tu esencia

y atado al resplandor de tu cadencia

llena de gozo los oídos sabios.
 

Bate sus alas tu glorioso canto

convirtiendo el otoño en primavera,

como un bálsamo suave que pudiera

deshacer los dolores y quebrantos.
 

Nace de ti la luz de la armonía

como brotan las flores de las plantas,

como viene la aurora con el día;

 
y las notas que manan cuando cantas

son las perlas preñadas de alegría

del tesoro que anida en tu garganta.