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Adiós |
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Ya pasó todo , amor; ya tu rostro no quiere dormir en el suave lecho de mi alma, ya no fluye nada sin excusa, los caminos están habitados y conducen a lugares sin sorpresas; tu sonrisa no me abraza con su luz, ya no me admira tu carne ni tu olor, ya siento hiriente el dolor de mis sentidos… Mi tiempo y mi espacio me reclaman… Tú, esta vez, no vendrás conmigo, amor.
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