Me enteré la otra tarde
Que te abandonó la vida
La mejor forma de honrarte
Fue, escuchar tu poesía.
En mis paseos habituales
Por campos de girasoles y trigales
Entre rosas y jazmines
Pensaba en mi homenaje.
Pensé escribirte una carta
Luego me decidí por el verso
Creo, es la forma mas exacta
De emular a uno de mis Maestros.
Maestro comunicador
Maestro de la elegancia
Maestro de los buenos modos
Maestro en esencia.
Viviste una vida intensa y apasionante
De amor y desamor
Y vuelta a enamorarte
De tu Isabel
Un cielo de mujer, esposa y madre.
En la presentación de tu libro
Con la desnudez del alma
Con palabras como: aprecio, afecto y estima
Me dedicaste el mismo.
Es un libro precioso
Hecho con mucho sentimiento
Que leo y releo
Y mas me acerco a tu pensamiento.
Quiero tener el honor
Cuando deje la vida de los humanos
Estés donde estés, Salvador
Volver a reencontrarnos.
Para seguir aprendiendo, Maestro
De tus versos y tus rimas
Con pasión y sentimiento
De tu preciosa poesía.
Rafael Lesmes
7 Junio 2010 |