El ojo del C I C E R O N E y la mirada del TROVADOR
nos presentan una RONDA insólita y mágica. Una historia de leyenda. Una leyenda hecha realidad. Una ciudad en verso.
IGLESIA  DE  LA  MERCED

 

Se fundó el convento de los Mercedarios bajo la advocación de San Jorge en una ermita que había en el camino de Málaga, en los Navares y en el conocido lugar de la Cruz de San Jorge.. Allí, Dª Juana Martín Naranjo, conocida popularmente como “la beata”, cedió unos terrenos de su propiedad para que se erigiese un convento. Los frailes tomaron posesión en el año 1.522.

 En ese lugar estuvo el convento hasta que el año 1.551 se trasladó a su ubicación actual en ese cerro del mercadillo, que entonces era campo abierto y que habían cedido las hijas de Santa Gadea, con una viña, higueras y un pozo de agua.

              Hay varias versiones de los historiadores de Ronda, que no se ponen de acuerdo en la fecha exacta de su ocupación; sin embrago Juan José Moretti dice

que el convento estaba edificado cuando visitó Ronda el Obispo D. Francisco Pacheco de Córdoba, en el año 1.577, por lo que se entiende que fuese antes de esta fecha cuando se terminó e inauguró.           

Fue en 1.585 cuando se realizó la iglesia, que es lo único que se conserva del desaparecido convento, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Merced de donde toman el nombre “los mercedarios”.

  El convento fue suprimido en el año 1.822 por que no contaba con el número suficiente de frailes designados por la ley para que pudiera subsistir. El edificio fue solicitado para alojar en él al regimiento de África.En el año 1.836 aún seguía destinado a cuartel. Pero en el año 1.840 la junta de enajenación de edificios y conventos

Aquí sigue la mano de Teresa
envuelta en devociones centenarias,
y al margen de razones doctrinarias
en su reliquia aún vive la abadesa.

Mas no sólo de fe viven los fieles
y en la obra que fundara Teresita
las plácidas y dulces carmelitas
confeccionan fantásticos pasteles

donde ponen esencias celestiales,
cabellos de angelotes marfileños
y hasta huesos de santos inmortales

y en especial fabrican con empeño
con sus manos divinas, maternales,
un glorioso y bendito "pan rondeño".

suprimidos informó que varios conventos iban a ser   destinados a cárcel, entre ellos el de la Merced. Pero la Diputación no aportó los fondos necesarios, por lo que se escapó la Iglesia de su demolición y de este cambio de utilidad.

A finales del siglo XIX pertenecía a los hermanos Borrego, quienes realizan una obra de reparación del convento bajo la dirección del ingeniero Carlos de Cuadra.

 La Iglesia es de estilo neo-mudéjar. La portada es de piedra, con un arco de medio punto y en la parte superior de la misma hay una hornacina con la figura  de San Pedro Nolasco, fundador de la orden de la Merced.

 En la actualidad se encuentran ubicadas en estas instalaciones la Carmelitas Descalzas, fundadas por Santa Teresa de Ávila. Estas monjitas están en Ronda desde principios del siglo XX y vinieron huyendo de su convento de Portugal trayendo con ellas una de la manos de Santa Teresa, reliquia importantísima que ha permanecido en Ronda en este convento durante todo este tiempo, menos los años que pasó en manos del General Franco. La mala suerte hizo que la mano fuese robada del convento a las hermanitas y apareciera en Málaga, desde donde se la hizo llegar al General que la mantuvo en su poder hasta su muerte en el año 1.975.

 Posteriormente fue recuperada y traslada a Ronda por mano del Arcipreste de esta Ciudad y Prelado Doméstico de Su Santidad Monseñor Parra Grossi. Toda Ronda salió a recibir la Santa Reliquia, algunos rondeños, incluso se desplazaron hasta Cuevas del Becerro para formar la caravana de bienvenida.