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AZNAR: personajillo presumido y repugnantín, enfermo de megalomanía y cesarismo, dispuesto a cualquier cosa por parecer un político importante y pasar a la historia mundial como un estadista sin parangón. De chulería trasnochada y formas arcaicas, sólo hay que reconocerle un mérito en su etapa de político activo: haber expulsado de La Moncloa a Felipe González. |
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ACEBES: personaje funesto y lamentable que, siendo responsable de la seguridad del Estado, sufrió el mayor atentado de la Historia de España, lo que venía a corroborar tangiblemente su absoluta incompetencia. Lejos de esconderse en el desierto y desaparecer para siempre, ha permanecido dando rienda suelta y pública a la bilis que atesora en cantidades industriales, aunque de forma tan cómica que, más que molestar, produce un efecto cómico impagable. |
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