COPLAS

I
Mi alma se va al campo
siempre que puede,
¡cómo alivia sus penas
el trigo verde!
II
De fiesta están los chopos
de la ribera:
sus brotes ya barruntan
las hojas nuevas.
III
Y las hojas se divierten
desnudando a los nogales:
la penumbra del otoño
como una nube te invade.
IV
Ya están preñando la tierra
los labradores;
de su vientre esperamos
tiermpos mejores
V
Hoy he soñado una yunta
con su gañán y su arado
y la tierra me ha devuelto
tiernos ecos del pasado.
VI
¡Ay, negra caja que atonta
y llena el seso de pájaros!
¿Qué das a los españoles
para que te quieran tanto?
VII
Entre espinos y besanas,
entre rastrojos sedientos,
creció mi alma serrana
y se hizo novia del viento.
VIII
Nunca ha sido conveniente
discutir con personajes
que se van por la tangente.

PROVERBIOS

I
Entre todos los motivos
que nos impulsan a obrar
hay uno que no se dice:
el que nos importa más.
II
Ni siquiera los más fuertes
pueden vivir como quieren:
los grandes hombres comienzan
a vivir cuando se mueren.
III
Que tus versos sean lo mismo
que las estrellas, procura,
que emiten tan poca luz
porque están a gran altura.
IV
Esta es la eterna canción:
los sabios siempre proponen
pero al final siempre son
los necios los que disponen.
V
No olvidamos las cosas
porque queremos,
más bien lo hacemos siempre
porque debemos.
VI
No hay cosa que sea más puta
ni haga más daño a la gente
como que la gente astuta
pase por inteligente.
 
VII
Es verdad ese cantar,
no es una cosa pasada:
una palabra hiere más
que pueda herir una espada.
VIII
De sabios rectificar
es la ley de la razón
porque mala es la opinión
que no se puede cambiar.
IX
Envejecer no es la norma
que nos procura más daños
y además no hay otra forma
de estar aquí muchos años.
X
No te calles nunca, no;
toma la palabra pronto
que aunque el silencio es virtud,
es la virtud de los tontos.
XI
Los hombres grandes, sencillos;
los mediocres, chulos son;
los cobardes, bravucones
mientras los valientes, no.
XII
Cadete, cierra los ojos,
es mejor que nada veas
pues la vida militar
exige pocas ideas.
 
XIII
El que usa la venganza
como norma de su vida
es que sin duda conserva
muy abiertas las heridas.
XIV
Cuando todo el mundo es
jorobado y fealdad,
el talle esbelto se vuelve
una gran monstruosidad.
XV
Siempre ha habido dos historias:
la oficial y mentirosa
y la que no está en los libros:
la real, la vergonzosa.
XVI
El noble suele ser noble
por razón de sus riquezas
pero no porque practique
la virtud de la nobleza.
XVII
Los cristianos se equivocan
enfatizando la fe:
es más difícil amar
a Dios que creer en Él.
XVIII
¿Queréis saber lo que piensan
los hombres y las naciones?
No atendáis a sus palabras,
examinad sus acciones.
 
XIX
La democracia, señores,
yo la entiendo de este modo:
que los vicios de unos pocos
sean patrimonio de todos.s.
XX
En lo que más se parecen
los hombres es, ciertamente,
en su odiosa pretensión
de resultar diferentes.
XXI
Los que piensan que tener
mucha “pasta” es lo primero,
están dispuestos a hacer
cualquier cosa por dinero.
XXII
Solamente dos placeres
hallamos en nuestro hogar:
uno es el de salir,
el otro el de regresar.
XXIII
El hombre que es orgulloso
nunca jamás agradece
pues todo lo que recibe
piensa que se lo merece.
XXIV
Aquello no fue un buen paso,
esa vez falló el de arriba:
el diluvio fue un fracaso,
quedó una familia viva.
 
XXV
Porque ha estudiado el amor
piensa que es un gran amante;
ya aprenderá con dolor
que aquel que estudia el amor
será siempre un estudiante.
XXVI
Las traducciones son casi
iguales que las mujeres:
si son fieles no son bellas;
si son bellas no son fieles.
XXVII
No te enfades más, mujer
con esos pobres tunantes;
la sabiduría humana,
apréndelo bien, hermana,
consiste en ser tolerantes.
XXVIII
Para prosperar de prisa
no hay camino más bueno
que estar siempre muy atento
a los errores ajenos.
XXIX
Antes de asentir prefiero
tener en cuenta una cosa:
en boca del embustero
la verdad es sospechosa.
XXX
Para salir adelante
y alcanzar lo que apeteces,
es bueno crear afectos;
mejor, crear intereses.
XXXI
De dominar a tu esposa
solo hay una manera:
hacer tú lo que ella dice
y ella hacer lo que ella quiera.
XXXII
Son malos conquistadores
los que piensan sin dudar
que no existe tierra cuando
sólo pueden ver el mar.
XXXIV
Un hombre joven en años,
si lo piensas un momento,
puede ser muy viejo en horas
si nunca ha perdido el tiempo.
XXXV
Cuando yo estoy más a gusto,
cuando pongo mayor garra
es mientras estoy cagando
plácidamente apretando
y tocando la guitarra.