PROVERBIOS |
I Entre todos los motivos que nos impulsan a obrar hay uno que no se dice: el que nos importa más. II Ni siquiera los más fuertes pueden vivir como quieren: los grandes hombres comienzan a vivir cuando se mueren. III Que tus versos sean lo mismo que las estrellas, procura, que emiten tan poca luz porque están a gran altura. IV Esta es la eterna canción: los sabios siempre proponen pero al final siempre son los necios los que disponen. V No olvidamos las cosas porque queremos, más bien lo hacemos siempre porque debemos. VI No hay cosa que sea más puta ni haga más daño a la gente como que la gente astuta pase por inteligente.
VII Es verdad ese cantar, no es una cosa pasada: una palabra hiere más que pueda herir una espada. VIII De sabios rectificar es la ley de la razón porque mala es la opinión que no se puede cambiar. IX Envejecer no es la norma que nos procura más daños y además no hay otra forma de estar aquí muchos años. X No te calles nunca, no; toma la palabra pronto que aunque el silencio es virtud, es la virtud de los tontos. XI Los hombres grandes, sencillos; los mediocres, chulos son; los cobardes, bravucones mientras los valientes, no. XII Cadete, cierra los ojos, es mejor que nada veas pues la vida militar exige pocas ideas.
XIII El que usa la venganza como norma de su vida es que sin duda conserva muy abiertas las heridas. XIV Cuando todo el mundo es jorobado y fealdad, el talle esbelto se vuelve una gran monstruosidad. XV Siempre ha habido dos historias: la oficial y mentirosa y la que no está en los libros: la real, la vergonzosa. XVI El noble suele ser noble por razón de sus riquezas pero no porque practique la virtud de la nobleza. XVII Los cristianos se equivocan enfatizando la fe: es más difícil amar a Dios que creer en Él. XVIII ¿Queréis saber lo que piensan los hombres y las naciones? No atendáis a sus palabras, examinad sus acciones.
XIX La democracia, señores, yo la entiendo de este modo: que los vicios de unos pocos sean patrimonio de todos.s. XX En lo que más se parecen los hombres es, ciertamente, en su odiosa pretensión de resultar diferentes. XXI Los que piensan que tener mucha "pasta" es lo primero, están dispuestos a hacer cualquier cosa por dinero. XXII Solamente dos placeres hallamos en nuestro hogar: uno es el de salir, el otro el de regresar. XXIII El hombre que es orgulloso nunca jamás agradece pues todo lo que recibe piensa que se lo merece. XXIV Aquello no fue un buen paso, esa vez falló el de arriba: el diluvio fue un fracaso, quedó una familia viva.
XXV Porque ha estudiado el amor piensa que es un gran amante; ya aprenderá con dolor que aquel que estudia el amor será siempre un estudiante. XXVI Las traducciones son casi iguales que las mujeres: si son fieles no son bellas; si son bellas no son fieles. XXVII No te enfades más, mujer con esos pobres tunantes; la sabiduría humana, apréndelo bien, hermana, consiste en ser tolerantes. XXVIII Para prosperar de prisa no hay camino más bueno que estar siempre muy atento a los errores ajenos. XXIX Antes de asentir prefiero tener en cuenta una cosa: en boca del embustero la verdad es sospechosa. XXX Para salir adelante y alcanzar lo que apeteces, es bueno crear afectos; mejor, crear intereses. XXXI De dominar a tu esposa solo hay una manera: hacer tú lo que ella dice y ella hacer lo que ella quiera. XXXII Son malos conquistadores los que piensan sin dudar que no existe tierra cuando sólo pueden ver el mar. XXXIV Un hombre joven en años, si lo piensas un momento, puede ser muy viejo en horas si nunca ha perdido el tiempo. XXXV Cuando yo estoy más a gusto, cuando pongo mayor garra es mientras estoy cagando plácidamente apretando y tocando la guitarra.
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