¿ADÓNDE IRÁN?

¿Adónde iré a parar cuando me vaya?
¿Adónde irán mis huesos polvorientos?
¿Dónde reposarán mis pensamientos?
¿Qué nuevas olas bañarán mi playa?

¿Dónde terminarán mis desvaríos?
¿Dónde mis esperanzas y mis sueños?
¿Adónde irán estos paisajes míos?
¿Adónde  mis afanes, mis empeños?

Tal vez se vayan a ninguna parte,
quizá se vengan por siempre conmigo;
tal vez se queden para conquistarte
o vayan a soñar en mis amigos.

O tal vez vuelvan al punto primero
cuando partimos en aquel exprés:
antes del día doce de febrero
de mil novecientos cincuenta y tres.