ANTONIO BECERRA (soneto necesario)

 ¿Qué extraño mineral cubre tu cara,
Antonio, bendición de tus hermanos?
¿Qué noble corazón mueve tus manos?
¿Qué arlequín sueña en ti tu mente clara?

 Cansado de nadar siempre en la orilla,
tú que lo hubieras hecho en alta mar,
si los dioses del sino o el azar
te hubieran apuntado en su cuadrilla.

En cada llaga pone un escenario
tu loca y portentosa fantasía,
¡gloria a ti, terrorista necesario

que traficas con arte y emociones,
que disparas con balas de alegría
y pones bombas en los corazones!