A VECES ABRO LA PUERTA

A veces abro lo puerta
y echo a volar las palomas,
me vuelvo soplo en el viento,
me siento espuma en las olas
y de la mano del alba
saludo al sol cuando asoma.
En la rosa de los vientos
lleno mis alas airosas
y al cruzarme con la luna
pongo mi boca en su boca
y me enfrento con los dioses
y me embriago con las diosas.
Doy mi brazo a los valientes
y a los rebeldes, la gloria;
a los que luchan, futuro
a los que sueñan, memoria
y a los que viven de pie
rindo mi verso y mi prosa.
Cada vez con más frecuencia
hablo con la luna a solas,
me vuelvo rayo de luz
y me río de las sombras
Me mantengo en equilibrio
entre el infierno y la gloria
y en el jardín de una nube
planto blancas amapolas,
cultivo rosas azules
y corazones de goma.
Me hago rayo en la tormenta
y lanzo lluvias utópicas,
sabia que encumbra las ramas
y pone verdes las hojas
y, en contra de la costumbre,
llego al fondo de las cosas.
Luego vuelvo a la otra orilla
y recojo las palomas
y dejo a solas la luna
y la luna me abandona
y quiero elevar mi vuelo
y no me dejan las moscas.