YO, QUE SÓLO TE SUEÑO
                    I

¿Cómo puede la luz
posarse indiferente en tus praderas,
perderse en tus montes,
besar tus labios y tu frente,
recorrerte callada e impasible,
cobijarse en tus huecos,
derramarse jugosa por tu espalda,
soñarse sombra en tus adentros,
proseguir su camino
y ser presencia activa en otros ámbitos?
¿Cómo puede la luz seguir viviendo?
¿Cómo pasa de largo?

                   II

¿Cómo pueden los átomos
del aire que te envuelve y te acaricia
perderse en otros labios,
refrescar otra piel,
doblar raudo la espalda de la esquina
donde te quedas tú?
¿Cómo pueden pasar por ti sin alterarse,
volverse huracán o hacerse brisa?
¿Qué poderosa amnesia
les permite volar por otros mares
soplar en otros mundos
que no has llenado tú con tu presencia.
 

 

Mecerse en otros brazos,
alborotar juguetón otros cabellos,
silbar en otras sienes,
acompañar relámpagos y truenos,
vagar por los caminos
como un guiño sutil y aventurero?
Cómo pueden subir a otras montañas
lejanas y perdidas
tras escalar tus montes más sabrosos,
tus cálidas colinas?
¿cómo bajan del cielo donde habitas
para hollar otros valles,
levantar polvaredas
esparcir las simientes milagrosas
y no mueren de pena en la caída?
¿Qué extraña condición, qué fuerza cósmica
los amarra a otro rumbo,
los encadena al lógico destino,
despreciando el hechizo de tu órbita?
¿Qué gélida pasión
espués de navegarte
huye de ti como si cualquier cosa?
¿Qué terrible desierto
puebla el alma de esa terrible sombra?
¿Cómo pueden los átomos del aire
seguir siendo huracán
y no volverse locos,
locos eternamente por besarte
?