DENTRO
Yo quiero ser vereda que recorre
las curvas peligrosas de tu cuerpo,
sentir el fresco aliento de tus valles
subir por las montañas de tus huesos;
bajar a tus abismos más profundos,
deslizarme sinuoso hasta tu centro.
Quiero quedarme dentro, allí prendido,
a salvo de enemigos y de miedos:
humilde como un paje ante su reina,
altivo como un príncipe en su reino.

Yo quiero sumergirme en tu mirada,
oscura claridad de ojos eternos,
resplandor invisible que ilumina
los pasajes de tu alma más secretos;
perderme en los infiernos de tus sombras,
salvarme condenándome en tu cielo.

¡Ay, si para ti yo, tan solo fuera
una fugaz imagen de tus sueños!