|
Dime Dios, Tú que estás en todas partes; DIME DIOS 2 Dime Dios, Tú que estás en todas partes, en todas o en ninguna, da lo mismo, dime cómo salir de este seísmo que me lleva a quererte y a negarte.
No he dejado un segundo de buscarte: te he visto en el amor y el altruismo, pero dentro del redil del cristianismo te pierdo cuando trato de encontrarte
Dime, al menos, Señor, desde tu gloria, te lo ruego en mi nombre y en tu nombre,
sirva para mi bien y tu victoria, ¿eres el Dios que rige nuestra historia o no eres más que un sueño de los hombres?
|