Dime Dios, Tú que estás en todas partes;

DIME DIOS 2

Dime Dios, Tú que estás en todas partes,

en todas o en ninguna, da lo mismo,

dime cómo salir de este seísmo

que me lleva a quererte y a negarte.

 

No he dejado un segundo de buscarte:

te he visto en el amor y el altruismo,

pero dentro del redil del cristianismo

te pierdo cuando trato de encontrarte

 

Dime, al menos, Señor, desde tu gloria,

te lo ruego en mi nombre y en tu nombre,

sirva para mi bien y tu victoria,

no espero que mi duda a ti te asombre:

¿eres el Dios que rige nuestra historia

o no eres más que un sueño de los hombres?