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Este tren del silencio que se lleva
los mejores momentos de la vida,
está siempre en la línea de salida
presto a cargar una alegría nueva.
Tenaz locomotora del olvido:
llévate todo aquello que he gastado;
déjame lo que amo, lo que he amado,
deja que viva lo que no he vivido.
Aquí te espero en la estación sentado,
tranquilo y conforme con mi suerte,
al placer de vivir abandonado.
Deja que guarde entero mi equipaje,
lucharé por salvarlo de la muerte
mientras tú, cruel, emprendes tu viaje.
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