EN LA RIBERA

 


En la ribera,

sentado en la ribera,

viendo pasar el río:

el agua que nos lleva;

como un espectador

de la propia existencia.

A la sombra de un árbol

sin raíces ni tierra,

viendo crecer el muro

sin poner una piedra,

repitiendo murmullos,

dormido en la indolencia,

oculto de los otros

 

enerta,

 

con el cuerpo cansado,

con el alma tan vieja

que ni en la noche teme

ni con el alba tiembla.

A la sombra de nada,

sentado en la ribera,

viendo en la superficie

pasar las hojas muertas

como el que ve su sombra

cruzando por la acera.

Sin mojarse los pies,

sin dejar una huella,

a salvo de peligros

sobre la blanda arena,

viendo pasar el río:

el agua que nos lleva.