LA RADIO 

 

Cuando te pesan los huesos
como pesan los fracasos,
cuando el silencio se impone
como se impone un mal trago;
cuando todo está perdido,
cuando nos puede el letargo,
cuando eres plomo por dentro,
siempre nos queda la radio.

Cuando se acerca la noche
y la luz se va apagando;
cuando calla la esperanza,
cuando habla el desengaño
y sólo soplos del viento
pueden coger nuestros brazos;
cuando todo está vacío
siempre nos queda la radio.



 

 

Cuando no queda una boca
donde poner nuestros labios,
cuando no tenemos voz
para lanzar nuestro canto;
cuando nos falta ese hombro
donde apoyar nuestra mano;
cuando perdemos las alas
siempre nos queda la radio.

Cuando la vida le pone
zancadillas a los pasos;
cuando correr es lo mismo,
lo mismo que estar sentados;
cuando da igual lo que hacemos,
cuando da igual lo que hagamos;
cuando lo mejor es nada
siempre nos queda la radio.