La vida
LA VIDA
 

De una forma vulgar e impertinente

llegas aquí por pura carambola

y tienes que enfrentarte al toro a solas

pese a  estar en manada con la gente.

 

Aunque quieras remar contracorriente

te enseñan a nadar en Coca-Cola,

a aplaudir al mejor, a hacer la ola

y a sembrar en su huerto tu simiente

 

Cuando empiezas a verlo todo claro,

a conocer las curvas del camino

y a enfrentarte  tranquilo al desamparo,

 

una mano siniestra, seca y fría

enviada funesta del destino

te anuncia que acabó tu travesía.