Libre  
 

Agua dulce que resbala
por el rostro de la sierra,
vencida a su propio peso,
buscando verdes riberas.

Agua dulce que se embala    

en vibrantes torrenteras                ;

agua de pródigas lluvias

y de  interminables nieblas,

lágrimas de este paisaje

de arbustos, riscos y piedras.
Agua que baja del cielo  

y vuelve a la dulce tierra.

Agua que no quiere diques

ni canales ni compuertas,

 

 

 ni pantanos ni lagunas

ni manantiales ni acequias;
agua que desciende libre

y que libre se despeña,

sólo obediente al instinto

natural del agua fresca.

Agua que se sueña libre

y que libre se condena,

que teje su breve vida

con moléculas eternas.
Agua dulce que resbala

por los poros de las piedras,   

agua que baja del cielo

y vuelve a la dulce tierra.