MI ALMA VENDERÍA

Mi alma vendería por perderte

de un lado a otro,
de un extremo que llora
al otro enfermo.
Te regalo el puente
de plata
y el mejor caballo;

dejo la puerta abierta

a todas horas.

 

Mi alma vendería si alguien

te arrancara de mí:
brutal desolación,
espina gigantesca,
llanto que inunda

las endebles veredas
que me transitan por dentro.

 

Voraz oscuridad
que ciega los caminos,
que erige muros insalvables

para la aniquilada esperanza;

odiosa rémora,

¡déjame soñar!

 

Mi alma vendería
por dejar de existirte.