MIRADAS

 Miradas hondas, sutiles                  

tiernas y dulces miradas

penetrantes y profundas,

elocuentes como lágrimas;

lanzadas con la intención
del que está lanzando el alma,

recibidas con el gozo
de quien colma su esperanza.      

siempre a mitad de camino

entre el temor y las ganas,
un sí es no es que estremece

y levanta las espadas;
un derroche de intenciones
comprendidas y admiradas.

Con estrépito de truenos
él las suyas disparaba,                       

como una bala perdida
en la frontera del alba.

Quien sabe mirar así

lleva un misil en la cara.  

               

 

 



 

 

 

 

Ella atacando de frente,
devolviendo la estocada,       
todo un tratado de versos

que rompe cualquier muralla.
Hasta que llegó el momento
de recortar las distancias
y de convertir en actos
las potencias disparadas.

Cuando empezaron a hablar  
se fue apagando la magia
y entre ellos y el amor,
entre el amor y la nada
sólo quedaron vulgares,
toscas y torpes palabras.