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Las raíces
Yo nací entre espigas y entre cabras,
polvo en verano y barro en el invierno;
el pan más duro siempre estaba tierno,
calor de leña y aroma de las cuadras.
Y fui de la campiña hasta la
sierra
aprendiendo a esconder las emociones,
a sacar los tesoros de la tierra,
a romper con la yunta los terrones.
En el campo, entre la gente
que pisa la dulce tierra,
uno se vuelve simiente
y a las raíces se aferra.
Yo bebía del agua de una fuente
alegre, juguetona y cristalina;
agua que rebotaba saltarina:
polvo de lluvia, puro y transparente.
Vine al mundo enganchado a un
pentagrama
chabacano, entrañable y sensiblero,
eché a andar con Juanito Valderrama,
fui en mi jaca con los cuatro muleros.
Entre espinos y rastrojos,
entre chaparros y rocas:
se aprende a hablar con los ojos
y se mira con la boca.
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