MÚSICA  

Has llegado a mi vida
para ahuyentar la noche:
has llenado mi cántaro
de pasión hasta el borde.

Has deshecho la niebla
que ocupaba mi alma,
has barrido con ella
temores y fantasmas.

Has elevado al cielo
mi corazón alado,
contigo sigue errante,
libre como los pájaros.

Cuando canto contigo
mi pulso se hace eterno,
cuando lloro en tus brazos
me prestas tu pañuelo.

 

Te has quedado conmigo,
ya somos uno solo;
me confundo en tu pecho,
me consuelo en tu hombro.

Charlamos en silencio
cual dos enamorados
que buscan en tu ritmo
acompasar sus pasos,
perderse en un te quiero,
fundirse en un abrazo.

Por el camino voy,
mirando siempre al frente:
si tú vienes conmigo
no me importa la muerte.