NADA LE IMPORTA AL MUNDO  

 

 

La rueda gira y gira

y en su girar destierra la esperanza,

Los cálidos suspiros,

Las frágiles miradas.

el as de corazones,

las sabrosas manzanas.

El color de las risas

el sabor de las lágrimas.

el leve traqueteo

donde se mece el alma

cuando encuentra la huella

del rastro de otra alma.

 

La rueda va girando, gira y gira,

nada le importa nada,

ni los azules mares

ni las verdes  montañas,

ni el olor de una rosa

recién decapitada,

ni la explosión de luz

de la infantil mañana.

Todo se desvanece

ante la rueda  que  funesta avanza,

como una inexorable

y celestial guadaña.  

 

La rueda gira y gira

y en su brutal venganza

llena de sal el aire

y ciega las ventanas.

Todo lo contamina

con su lengua  metálica.

Ignora  las ideas,

la obligatoria y generosa rabia.

Nada le importa al mundo

tu azarosa llegada,

si te fuiste o llegaste,

si vuelas o te arrastras.

 

Si diste y te entregaste,

si envenenaste el agua;

si sembraste ternura,

si abriste el corazón a otras palabras.

Si endulzaste el camino,

Si fuiste verso o prosa chabacana.

Y eso que mientras fuiste

él existió porque tú lo mirabas,

porque tú lo soñaste

y le diste la luz con tu mirada.

Nada le importa al mundo tu presencia,

ni tu hoy, ni tu ayer, ni tu mañana.