NAVIDAD    
 

 

La Navidad cada vez

se presenta más temprano,

como quiera el Corte Inglés

nos la coloca en verano

 Ahora ya Papá Noel

llama a la puerta en octubre

con su florido oropel:

nada que a la nada cubre.

Hace ya muchos inviernos

que partiendo de Chicago

cogió un puñal del infierno

y mató a los Reyes Magos.

 Tiempo de anís y aguardiente

polvorones y buñuelos,

de aguantar a impertinentes,

a nietos, padres y abuelos.

 

 

 

 

 

 

Tiempo de frío y brasero

de pavos acojonados

de no posar el trasero

yendo de un lado a otro lado.

De padres desesperados,

de  guirnaldas en las puertas.

 Navidades hogareñas

sonando por todas partes,

convertidas en enseña

de los grandes comerciantes,

de esos que un Cristo iracundo

del templo largó a tortazos

 

 De belenes olvidados,

zambombas y panderetas,

pinsapos decapitados

mustios en una maceta.

 Tiempo de buenos deseos,

de amor, de paz y cariño,

de luces y de paseos

agobiados por los niños.

 Tiempo de tiendas abiertas

y de colegios cerrados,

d

que van conformando el mundo

con sus grandes pelotazos.

 Navidades populares

que de aromas de la infancia,

eliminando distancias,

 llenan de miel los hogares.