No basta la razón, no es suficiente,
hace falta algo más que un argumento,
hay que poner delante el sentimiento,
hay que armarse de él hasta los dientes.
No vale calcular ni ser cobardes,
hay que ponerlo todo en la partida,
hay que jugarse el resto de salida
sin esperar, que puede hacerse tarde.
Hay que darle a la vida una ocasión
hay que plantarle cara a los más fuertes
hay que dejarle un sitio a la pasión
y no plegarse al reino de la muerte,
poner en cada lid el corazón
y no olvidarse nunca de la suerte. |