¿HAY ALGO DETRÁS DE LAS PALABRAS?
 
 

¿Hay verdades detrás de las palabras?
¿Hay algo detrás de las palabras?

¿No son más que sonidos que acarician,
hieren, lastiman, ofenden, desesperan?
Tal vez no son más que símbolos marchitos,
tal vez no más que sombras de la nada.

Quizá sólo son ondas que envenenan,
divierten, perdonan y estimulan,
pero nada detrás, nada que lleve
un átomo de luz de tu mirada.

¿Hay mentiras detrás de las palabras?
¿Hay algo detrás de las palabras?

Sólo nombres, adverbios y adjetivos,
artículos, verbos, concordancias?
¿Detrás no habrá ese corazón que llora,
esa rabia que hace crecer la vida?

 

 

 ¿Nunca hubo nada detrás de las palabras?
¿Las fue venciendo el tiempo y la cultura?
¿Fueron gastando su lucidez primera?
¿Hubo una vez que reinaron soberanas?

Las palabras suelen ser abandonadas
a su suerte por sus dueños despistados,
con inconsciencia de ellas se desprenden;
tampoco las atiende mucho el sordo oyente.

Pero, a pesar de todo
y aunque estén gastadas
y esqueléticas y anémicas,
al final sólo quedan las palabras.