Cuando aparece la niebla
acechando las farolas,
cuando reina la penumbra
ensombreciendo la sombra.
Cuando se vienen abajo
las certidumbres más hondas.
Cuando la suerte te encierra
de cualquier manera y modo
y vivir es una guerra
contra el mundo y contra todo.
Cuando duelen como dardos
las miradas de los otros.
Cuando amar sólo es un verbo,
cuando quema la verdad,
y los besos del recuerdo
escuecen como la sal.
Cúrate las heridas,
no digas nunca jamás
y agárrate a la vida
que anda escondida
por ahí detrás.
Cuando los ojos del lunes
oscurecen la semana,
cuando el invierno se cuela
en las llanuras del alma
y entre tu piel y mis dedos
sólo cabe la distancia.
Cuando las horas se miran
disfrazados de esperanza
y las horas te devuelven
toneladas de nostalgia,
cuando se cambian los vientos,
cuando saltan las alarmas.
Cuando amar sólo es un verbo,
cuando quema la verdad,
y los besos del recuerdo
escuecen como la sal.
Cúrate las heridas,
no digas nunca jamás
y agárrate a la vida
que anda escondida
por ahí detrás.