ANTERIORES
100

El problema del mal hace que la única posibilidad de redención esté en el otro mundo.

99

En todo caso, pase lo que pase y pese a todo, hay que estar siempre enfrente del poder.

98

Las ideologías son buenas compañeras si nos dejan espacio para la opción personal.

97

El presente no es más que el futuro de ayer (del pasado).

96

Con excesiva frecuencia, los planes no sirven más que para comprobar que no hay manera de cumplirlos.

95

El siglo XX ha supuesto el final de las explicaciones globales y totalizadoras de la realidad. Ésta se ha descubierto tan compleja que resulta imposible aprehenderla en un sistema.

94

El hombre es un ser social por necesidad. Si fuera autosuficiente y tuviera la ocasión de elegir, optaría por la soledad.

93
La poesía es la síntesis esencial. No cabe una aspiración a decir más con menos .
92

Enseñar consiste en sacar lo mejor de cada uno, no en imponer nuestras verdades.

91

El problema de la educación es tan hondo que no se remedia con cambios de leyes. La solución empezará a vislumbrarse el día en que los padres recuperen el respeto hacia los profesores.

90

El Papa y su Corte no tienen nada que ver con Jesús y sus apóstoles. Es increíble que los cristianos aún no se hayan dado cuenta de eso. Es algo que resulta absolutamente incomprensible.

89

La obligatoriedad de la enseñanza puso en escena una gran cantidad de padres que no tenían ninguna confianza en la educación y una enorme cantidad de alumnos desmotivados. Esto ha ido a peor a medida que se aumentaba la edad de la enseñanza obligatoria. Lo que era una indudable conquista social, devino en un distanciamiento hacia la labor del profesorado, por parte de una gran cantidad de gente que la veían absolutamente inútil.

88

¿Cómo se mide el prestigio de las diferentes profesiones y, por ende, de sus profesionales? ¿Cómo unos lo tienen sin esfuerzo y otros, por más que lo peleen, están condenados al desprestigio social y a la consideración más ínfima?

87

Lo peor de prescindir de Dios es tener que aceptar la insoportable idea de que van al mismo sitio la víctima y el verdugo.

86

Escuchar a la derecha gritar “Viva la Constitución” es algo que reconforta; ¡con el trabajo que les costó aceptarla!

85

A veces, muy pocas veces, el cariño se conserva mejor en la distancia.

84
Ni siquiera el sol se libra de su dependencia orbital. Ni aun el universo entero puede cambiar el curso de las cosas. Todo depende de todo y nada puede salirse del diabólico mecanismo cósmico.
83
Incluso los utópicos han perdido toda esperanza de mejorar el mundo.
82

La cruz de Jesús es una llamada a renunciar a una vida marcada por el egoísmo, un llamamiento a una vida sencilla a favor de los otros. Justo lo que hacen no más de un diez por ciento de los cristianos.

81

Tal vez el mayor atractivo del cualquier viaje esté en el placer del regreso; por eso a los humanos nos horroriza tanto la muerte, porque es un viaje sin regreso.

80 El azar existe y suele ser un hijo de puta.
79

Los peores represores de nuestra libertad de pensar por nuestra cuenta, de forma autónoma, los tenemos en nuestra propia cabeza.

78

Ojo con las palabras; se gastan. Hay que usarlas con mucho tiento.

77

Hay sujetos que no tienen solución: ni encuentran el rumbo ni dejan que nadie les indique el camino.

76

La felicidad se encuentra en los cuatro ratos en los que nos abandona el dolor.

75 El origen de todas las frustraciones está en que nadie consigue ser como se sueña.
74

La venganza es sabrosa, pero tiene una difícil digestión.

73

Si yo soy el problema, no hay problema.

72

De nada nos valen la sabiduría y la ciencia, si no sirven para hacernos un poco mejores.

71

Las convicciones son las celdas donde se consume la libertad personal (la capacidad de pensar la realidad de una manera autónoma).

70

A mí me obsesiona la intolerancia…porque es la raíz de todo lo que malea la vida social: el desprecio, la marginación, la discriminación, el maltrato, la violencia, el terrorismo, las guerras, el exterminio, los holocaustos…y no son palabras, son cosas terribles.

69
España siempre ha sido más rica en soñadores que en pensadores; incluso, descaradamente, aquéllos han sustituido a estos en muchas ocasiones.
68

La tolerancia nace de la independencia de juicio, de no tener que rendir cuentas ni pleitesía a nadie: ni vivo ni muerto.

67

La verdadera libertad está dentro de nosotros: consiste en estar por encima de dogmas y convicciones estériles y esterilizantes.

66

Este es el paradigma de la tolerancia: “detesto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”.

65

Todos tenemos una filosofía de vida; la mayoría no sabe que la tiene. A través de ella interpretamos y valoramos la realidad y gestionamos nuestra actuación en la misma.

64
Entender las cosas consiste en conocer quién tiene el poder en cada caso.
63

Tal vez yo no tenga ninguna razón. No estaría mal; en ese caso, ya estaría seguro de algo.

62

Hay que seguir dudando de todo: yo dudo también de estos aforismos. Son píldoras que brotan de la duda.

61

Para ser tolerantes hay que huir de las grandes palabras. Éstas invitan al dogmatismo, a la ortodoxia, a la esclavitud moral e intelectual.

60

La Verdad (con mayúsculas) siempre se ha usado para domesticar a las criaturas. Sólo sirve para eso.

59

No te fíes nunca de la verdad; duda de todo. Sobre todo de la Verdad con mayúsculas: siempre es mentira.

58

El problema es que aún hay mucha gente que sigue buscando a Dios en el cielo. Miran tan alto que no pueden verlo donde en realidad se refleja: en la mirada de los otros.

57

Por eso, los torpes son intolerantes; los intolerantes son torpes.

56

La tolerancia es, sin duda, el ejercicio intelectual más complicado: aceptar opiniones distintas, incluso contrarias a la tuya, es algo que roza el heroísmo. Hacen falta muchos cojones para hacer eso. Y mucha inteligencia.

55

Los hombres y las mujeres nunca se han entendido; cuando se han juntado, siempre han tenido otras cosas más importantes que hacer que ponerse de acuerdo.

54

Los ídolos son muy peligrosos: terminan secuestrando nuestra personalidad.

53

Es sangrante la imagen de la Iglesia manifestándose por la libertad.

52

Los librepensadores, los ilustrados, siempre ha sufrido persecución, siempre han estado en minoría, siempre han penado con la muerte.

51

El hombre está condenado a luchar, aun a sabiendas de que su lucha es un esfuerzo inútil, absolutamente infructuoso. Esa es la grandeza de esta pelea de la vida: que no tiene objetivo, que no vislumbra una meta ni está dirigida hacia ningún final y, sin embargo, siempre está viva y en permanente combate. La clave está en la lucha. Lo importante es el camino, lo único importante. La meta es la nada. Nada.