Estoy en ello. Tengo bastante material desde hace tiempo: de mis poemas, de mis colaboraciones con varios artistas, de los trabajos con José María, mi hijo. De todo eso ha ido surgiendo un material que estoy dispuesto a poner en orden y a convertirlo en un disco para felicitar las próximas navidades (¿o para darles el coñazo?) a mi gente, a mis amigos.
Quiero que sea todo inédito, así que no habrá ni letras ni músicas que no sean mías. También me encargaré de los arreglos y de la producción musical, aunque en muchas cosas tendré que contar con un experto como José Mª junior.

Se trata de un trabajo tan laborioso que me llevará meses, por eso he tenido que empezar a trabajar ya, con tanto tiempo en el horizonte con respecto a la meta prefijada.
Si el disco tuviera que salir mañana, llevaría el título siguiente: HAZME UN SITIO EN TU MONTURA. Así se llama, además, una de las canciones. Pero, con el paso de los meses, puede que aún aparezca otro que me guste más.

Estos son los títulos de las canciones
(Iré poniendo las letras a medida que las vaya rematando)

AGÁRRATE A LA VIDA
ASÍ ES MARÍA
EL CALOR DE UNA BARRA
ELLA
ENAMORADO DE TI
HAZME UN SITIO EN TU MONTURA
YA NO QUEDA NADA
MI PATRIA
MI BARRIO
SIN NADA ESTOY SIN
TI

TE ESPERO AQUÍ
DÉJAME QUE TE CANTE

Así es María
Una estrella que alumbra el escenario,
unas manos vibrando tras un chelo,
una voz que acaricia, y un consuelo,
un sol que no precisa comentarios.

Una “agüita de abril” que empapa entero
a cualquier corazón enamorado,
una nana que mece, un dulce fado,
una pasión que grita “aquí te espero”.

Un pincel en la boca, una acuarela,
una explosión de luz y de armonía
prendida a sus raíces y a su abuela.

Una cálida y suave melodía,
una emoción traviesa que se cuela.
Todo eso y mucho más: así es María.

Ella

Él estaba enamorado,
siempre la quiso en silencio,
se le notaba en la cara,
en la punta de los dedos.
Siempre vivió para ella,
nunca le dijo te quiero,
le bastaba con sentirla,
ella era el centro del cielo.
Nada que no fuera ella
habitaba su universo.

Ella también lo quería,
era el hombre de sus sueños,
pero quería escucharlo,
no le bastaba tenerlo.
Ella lo amaba a su modo,
como en el cine, en los cuentos...
-el amor hecho palabra
es el amor verdadero-.

Esa breve anomalía
se interponía entre ellos;
ella buscaba su boca
y sólo encontraba besos.
Nunca dejó de intentarlo,
necesitaba saberlo,
de su boca, de sus labios,
confirmar lo que era cierto.
Cuando, por fin, una noche
él fue vencido a su empeño,
cuando ganado a su causa
le arrancó un vulgar "te quiero",

todo empezó a terminarse
y ella dejó de quererlo.

Mi patria

Mi patria tiene nombre
pero no tiene tierra.
Mi patria no me exige
ni himnos ni banderas,
ni sangre ni dolor
ni batallas ni guerras.
Mi patria no predica
ni mitos ni grandezas
ni encierra sus valores
en mapas y fronteras.
Mi patria no defiende
ninguna vaga esencia
ni se mira al espejo
ni odia lo que hay fuera.

Mi patria está en el aire,
en el sol y en la arena,
donde labran con mimo
sus versos los poetas:
en los días azules
y en las noches de estrellas,
en los ariscos montes
y en las verdes praderas;
en las pequeñas cosas
y en las grandes conciencias,
en un vaso de vino,
en una puerta abierta,
en las grandes pasiones
y en las pobres miserias.


Donde hay un ser que busca
las verdades eternas,
que ríe y que padece,
que se enamora y piensa.
En el niño que mira
con ojos sin tinieblas,
en el hombre que añora,
en la mujer que sueña;
en unas piernas dulces,
en un brazo sin fuerzas;
en el alma que siente,
donde hay un ser que espera, allí tengo mi patria
sin himnos ni banderas.

La patria está en el mundo,
en la frente, en la lengua,
en un alma que sufre
y un corazón que tiembla,
en el sudor diario
y en los besos que vuelan.

Te espero aquí
Agárrate a la vida

Cuando notes que del cielo
caen espinas de hielo
y los labios te sepan a hiel,
cuando todo es tan oscuro
que no encuentras el futuro,
cuando el alma se vuelva un papel.
Cuando notes que el silencio
te congela por dentro
y no puedas luchar contra él,
cuando el dueño de tus sueños
se vuelva tan pequeño
que no te roce siquiera la piel.

Entonces, vente aquí,
que yo sabré parar el tiempo en tu reloj,
pondré alegria donde crece tu dolor,
sabré curar tus alas para que puedas volar.
Te espero aquí.
seré tu luna llena, tu locura y tu razón,
calentare tu vida con mi ardiente corazón
y cerraré las puertas para siempre
a tu soledad.

Cuando sientas ese peso
que te hunde en el suelo
y existir ya no tenga valor.
Cuando todo este vacío
cuando el fuego se haga frío,
cuando pierda la fuerza en tu voz.
Cuando sientas que tu vida
es un barco a la deriva,
una casa sin luz ni calor.
Cuando quieras una mano
para unirla con tu mano,
cuando quieras cambiar tu canción....

Entonces, vente aquí,
que yo sabré parar el tiempo en tu reloj,
pondré alegria donde crece tu dolor,
sabré curar tus alas para que puedas volar.
Te espero aquí.
seré tu luna llena, tu locura y tu razón,
calentare tu vida con mi ardiente corazón
y cerraré las puertas para siempre
a tu soledad.

 

Cuando aparece la niebla
acechando las farolas,
cuando reina la penumbra
ensombreciendo la sombra.
Cuando se vienen abajo
las certidumbres más hondas.

Cuando la suerte te encierra
de cualquier manera y modo
y vivir es una guerra
contra el mundo y contra todo.
Cuando duelen como dardos
las miradas de los otros.

Cuando amar sólo es un verbo,
cuando quema la verdad,
y los besos del recuerdo
escuecen como la sal.
Cúrate las heridas,
no digas nunca jamás
y agárrate a la vida
que anda escondida
por ahí detrás.

Cuando los ojos del lunes
oscurecen la semana,
cuando el invierno se cuela
en las llanuras del alma
y entre tu piel y mis dedos
sólo cabe la distancia.

Cuando las horas se miran
disfrazados de esperanza
y las horas te devuelven
toneladas de nostalgia,
cuando se cambian los vientos,
cuando saltan las alarmas.

Cuando amar sólo es un verbo,
cuando quema la verdad,
y los besos del recuerdo
escuecen como la sal.
Cúrate las heridas,
no digas nunca jamás
y agárrate a la vida
que anda escondida
por ahí detrás.