Décimas del alma

Hay una predilección especial en los rondeños por la décima. Tal vez porque su fórmula final fue fijada por uno de los nuestros, Vicente Espinel. Lo cierto es que se trata de una estrofa que permite decir con muy pocas palabras pensamientos completos, redondos y rotundos. Por esa razón ando yo aquí enfrascado en componer el puzzle, a veces diabólico, en que se convierte la puesta en orden y razón de sus versos. Todas son del año 2016..
AZAR
Entre la vida y la muerte
¡hay tanta cosa escondida!
Unas las pone la vida
otras las pone la suerte.
Y aunque resulte muy fuerte
nosotros poco ponemos
en el trayecto que hacemos
por este incierto camino,
y casi siempre el destino
no nos da lo que queremos.
AMAR
En sus brazos me abandono
como el agua en la corriente;
con el fuego de su frente
humildemente razono
y si falta la perdono,
aunque no pueda olvidar,
ni siquiera recordar
lo que di por olvidado
por haberlo recordado.
¿Esto es lo mismo que amar?
VALOR Y PRECIO
Por qué será que los necios
sin que se pueda evitar,
ni poderlo remediar
confunden valor y precio?
Ese profundo desprecio
del memo por la razón
entristece el corazón
y deja el alma rendida:
quien usa así la medida
es tonto sin solución.
VERDADES
Hay verdades tan molestas
como obsesiones que duelen
y preguntas que no suelen
encontrar nunca respuestas.
Estas heridas funestas
dejan al ser muy herido,
muy doblegado y vencido,
pues su esencia es recurrente
y vuelven al inconsciente
de donde habían salido.

EL ALBA
El alba empujando viene
en busca de la mañana
y en la escarcha más temprana
a mirarse se entretiene.
La mañana se sostiene
sobre la tarde cansada
y levemente añorada
en su verdad huidiza,
y la tarde se desliza
hacia el filo de la nada.

MONOTONÍA
La dulce monotonía
que resuma de la fuente
se precipita hasta el puente
en la tibieza del día.
La tibia melancolía,
que en el aire se refleja,
un sopor de siesta deja,
entre el verdor de la hiedra,
en esa calle de piedra,
de piedra desnuda y vieja.

EL SOL
El Sol sube la escalera
incandescente del cielo
y en el brillo de su vuelo
enciende la primavera.
Esa voluntad primera,
en su eterna efervescencia
va repartiendo su esencia
con vocación generosa,
y en su verdad luminosa
se acuna nuestra existencia.

MISTERIO
¿Hay misterio o no hay misterio?
¿Es todo vulgaridad
o es acaso la verdad
solamente un tema serio?
¿Hay paz en el cementerio
o tal vez quepa esperar
sorpresas al terminar
el tránsito de esta vida?
Nunca hay que dar por perdida
la intervención del azar.

ENAMORADOS
Anda sin ver lo que mira
esa niña enamorada,
que tiene la piel dorada
y mientras habla suspira.
Su cabeza gira y gira
sobre un solo pensamiento
y no descansa un momento
de figurarse a su amado
igualmente enamorado,
con su mismo sentimiento.

MALESTAR
Humano es llenar la vida
y el malestar es humano,
duro el trajín cotidiano
y es muy dura esta partida.
Unos hallan la salida,
en una cuenta corriente
o en dominar a la gente
o se aferran a las dos;
otros adoran a Dios,
pero Dios no es suficiente.

COSAS DE LA VIDA
A veces ando y me quedo
o me detengo y lo alcanzo,
otras, sin querer me lanzo
y cuando quiero no puedo.
Algunas veces el miedo
me hace ganar la partida
y cuando el miedo me olvida
no puedo hallar el camino:
ironías del destino,
o bien, cosas de la vida.

SINRAZÓN
En esta comedia humana,
déjame que te recuerde,
a veces gana el que pierde
y otras el que pierde gana.
Hay veces que una manzana
puede ser un gran manjar
y otras te puede asquear
hasta un plato de jamón,
cosas de la sinrazón,
imposibles de juzgar.

REDES SOCIALES
Los instintos animales
florecen como amapolas
en las crestas de las olas
de nuestras redes sociales,
esos mares actuales
llenos de flores y lodo
y todo revuelto, todo,
penetra imprudentemente
en las testas inconscientes
de cualquier manera y modo.

LUNA
Esa luna que se escapa
por detrás de aquel lucero
es la luna que yo quiero,
lejana, sonriente y guapa.
Esa luna pinta el mapa
de mis propias emociones
y azuzando mis pasiones
eternamente me mira
y enamorada suspira
apoyada en sus balcones.

EL VENDEDOR
Ayer me encontré en la calle
al vendedor de ilusiones
y me cantó dos canciones,
fíjese usted, que detalle.
Y dondequiera que me halle
me acompaña su armonía,
una dulce fantasía
que habla de paz y de amor
y de ese dulce sopor
que destila la utopía.

LA CHICA
Ocupada en sus asuntos
la chica pasa de todo,
a su forma y a su modo,
de la vida y sus trasuntos.
Nadie le pone los puntos
sobre las íes que olvida
en su carrera, vencida
por el glamour del momento,
y tan solo un pensamiento
en su cabeza dormida.

DESCANSO

Cuando el alma se retira
a la zona de descanso,
un sosiego dulce y manso
en el aire se respira.
Dulce calma que no aspira
a ganar ninguna guerra,
sino a perderse en la sierra,
en la paz de las montañas
y a fundirse en las entrañas
entrañables de la Tierra.

LA NADA

Es preciso trascender,
saltar con ágil zancada
por encima de la nada,
que nos cerca por doquier.
Infatigable correr
en busca de lo imposible,
y los hilos invisibles
de una quimera escalar
para poder escapar
de los miedos invencibles.

LA MIRADA
Con paciencia de alfarero
forja el mundo la mirada,
tejiendo sobre la nada
su tinglado verdadero.
Lanza al aire su sombrero
cuando funda un escenario
con su pincel visionario
en su amada soledad,
que no es nunca la verdad
ni tampoco lo contrario.

LA DIOSA DEL CALENDARIO
Con su sonrisa de luna
dando luz que reconforta,
y su breve falda corta
sobre su piel de aceituna,
hermosa como ninguna,
va reinando cual bandera
con aire de primavera,
la chica del calendario,
la diosa del santuario
del amor y de la acera.

EL MÓVIL
Con el móvil en la oreja
pasa sin notar las cosas
ni el perfume de las rosas.
Solo el rictus de sus cejas
señala una duda vieja
en el alma adormecida,
más que tocada, vencida
por la soledad suprema,
que no cabe en un poema,
que impide sentir la vida.

PRIMERO
Yo no quiero ser primero,
yo prefiero ser segundo,
pues las envidias del mundo
no van contra el escudero.
Ni al segundo ni al tercero
se le clavan aguijones
por parte de los gorrones
envidiosos resentidos,
pertinaces pervertidos,
que pueblan los corazones.

LOS VIENTOS

Contradictorios alientos
como los seres humanos
soberbios, leves, ufanos,
dóciles y violentos.
Trastocan los pensamientos
y aceleran las pulsiones,
desbordan las emociones
y atacan por cualquier lado;
con su espada en el costado
rolan y rolan los vientos.

LA LOCA
La mirada adolescente,
vacilante y descarriada,
coqueta en su piel ajada,
vanidad delicuescente.
Nadando a contracorriente,
por las aceras camina,
vulnerable, femenina,
su niñez, su adolescencia
camino de la inconsciencia,
que ni siquiera imagina.

LA FUENTE
Ya se ha secado la fuente
que aliviaba al caminante,
ese poeta ambulante
prisionero del presente.
Ya se apagó la corriente
de su pecho desbordado,
agua que sabe a pasado,
a soledades y olvido,
tristeza de lo perdido,
que endulza lo recordado.

AGUA
En la gota de cristal,
ese universo cerrado,
late un mundo clausurado,
inhóspito y personal.
Su destino habitual
es fundirse en la corriente
o, tal vez, probablemente,
esfumarse en el sendero,
alivio leve, ligero
del sediento caminante.

CRECIDA
Ha crecido la crecida
saltando el vado del puente,
agitando la corriente
desde hace tiempo dormida.
La otrora mansa avenida
se ha vuelto cascada fiera,
desbordando la frontera
limosa y quieta del río.
Sobre el caballo sombrío
vuelan barcos de madera.

PENITENTE
Pasa negro el penitente,
pasión en cruz desatada,
religión almidonada
coronándole la frente.
Pasa grave y lentamente
delante de sus hermanos,
orgullo de los cristianos
va sembrando su figura
de inocente criatura
de los linajes humanos.

CAMPANA
Desde la torre se avienta
el grito de la campana
en la nubosa mañana
de la ciudad somnolienta.
En su lamento lamenta
la conclusión del camino
de algún humilde vecino,
que acabó por claudicar
en la guerra por salvar
su ineludible destino.

RADIANTE MAÑANA
En la radiante mañana
un Sol ciego y cegador
se cuela por la ventana
inundando el comedor.
Con su vigoroso amor
y su pasión desmedida
anda preñando de vida
el vientre de las sonrisas,
¡ay, detrás de las cornisas
la sombra sigue dormida!

RICTUS
En el rostro del espejo
la chica mide y compara
las colinas de su cara
en el silente reflejo
y desde el rictus perplejo
empieza a manar la herida
de la autoestima perdida,
olvidada en los rincones
de las negras estaciones
por donde pasa la vida.

ELLA
Ella se aferra a la vida,
dolorosamente fuerte,
y aunque no teme a la muerte,
de la muerte no se olvida.
Nunca es fácil la salida,
(¡le cuesta tanto partir!)
(¿Acaso es fácil morir?
¿Acaso es fácil perderse,
fundirse, desvanecerse
en el negro porvenir?

SABER
Dentro de mi arquitectura
hay proyectos terminados,
pocos; alguno olvidado,
y, en general, en la oscura
construcción de mi aventura,
hay mucho más por hacer
y tanto que conocer,
que me cabe la sospecha
si quedará satisfecha
mi voluntad de saber.

EL TREN
El tren sube con prudencia
por la cuesta, lentamente,
haciendo temblar el puente
con su ruidosa presencia.
Sierpe de hierro y de ciencia
gateando con torpeza
entre la arisca maleza
y el verde del encinar,
mientras la mira pasar
la augusta naturaleza.

INERTES
Ya vuela el grajo fanático
augurando convulsiones,
alentando agitaciones
contra el viento democrático.
¡Ay, pobres seres dogmáticos,
inertes caricaturas
metidas en armaduras
de duro hierro oxidado,
sitiadas en el pasado,
sin llaves ni cerraduras.

LA NOTA DORMIDA
Duerme la nota afligida
en el vientre del piano,
a la espera de una mano,
que la despierte a la vida.
En su música dormida,
con dulzura de canción,
abrigado en un rincón,
late el misterio sin nombre,
que aviva el alma del hombre
y mueve su corazón.

EL SOL
El Sol se ha puesto temprano,
más temprano que otras veces,
¿habrá escuchado las preces
del inocente cristiano?
Lentamente, mano a mano,
el mundo sigue girando,
ajeno a Dios, sigue andando
por los celestes caminos;
ni los dioses ni el destino
saben que sigo soñando.

EL INFIERNO
El camino del infierno
merece todo mi amor,
sea fugaz, sea eterno,
es el camino mejor.
Puesto que en todo hay dolor,
y aunque la gloria me halaga,
tanto deleite empalaga
y yo prefiero vivir
con el diablo y sufrir
con aquello que me embriaga.

LA OCASIÓN
Cógelo, no te demores
si aparece la ocasión,
dale toda tu atención,
no solo te hablo de amores.
Deja fuera tus temores
y mientras vas caminando,
lánzate al ruedo pensando,
nunca lo olvides, hermano:
más vale pájaro en mano,
que cien pájaros volando.

LA PINTAN CALVA
Calva pintan la ocasión,
desnuda e insinuante
por detrás y por delante
y deben tener razón.
Es una eterna canción,
que viene hasta tus oídos
como un murmullo perdido
que está sonando a lo lejos;
un acorde sabio y viejo,
que lanzamos al olvido.