Rimas Consonantes (para 52 semanas del año 2016)
Me gustan , me distraen, me siguen, me acompañan. No están de moda ni ya ganan premios. Pero siguen teniendo la dulzura de la lira, el compás del corazón y la música que atesoran en su vientre las palabras.
Son valiosas para jugar, para sentir, para pensar. No cuestan nada pero valen mucho, tanto, como el placer de sentirse vivo, de conectar corazones, de enlazar sentimientos,
Con ellas ando, con ellas me divierto…
Están ordenadas desde la primera semana del años hasta la última.
EN INTERNET
En Internet me cobijo,
y en su horizonte de nada
deposito mi mirada
en el brutal revoltijo.

Allí descargo mi pecho
y en su desierto poblado
camino entre anonadado
y agriamente satisfecho.

Anónimo entre la gente,
y entre cansado y perdido
me encamino hacia el olvido
torpemente, lentamente.
GENTE
Anónima gente humilde
que ni se ocupa ni sabe
si lleva o no lleva tilde
metáfora, cien o nave.

Esa anónima ignorancia
inocente y peligrosa,
que ni es verdad ni es hermosa,
pero cunde en abundancia.

Gente carne de cañón,
gente mansa, indiferente,
(infantil satisfacción),
gente en manos de otra gente.
ESE RECUERDO
¡Cómo duele ese recuerdo
que regresa sin motivo!
Con él a veces me pierdo,
por él a veces no vivo.

Esa maldita obsesión
que se instala en la cabeza
y con terrible certeza
desbarata el corazón.

Versos rotos, luna oscura,
hielo negro en las entrañas,
lanzas que se tornan cañas,
sensatez vuelta locura.

EL OJO
El ojo que mira al cielo
no ve lo que tiene enfrente;
¡detente, hombre, detente,
y mira también al suelo!

Mirar al suelo es llorar
con quien tienes a tu lado,
es reírse del pasado,
es no querer recordar.

El ojo que mira al suelo
tampoco quiere olvidar
ni se olvida de mirar
de vez en cuando hacia el cielo.

RIMAS CONSONANTES

suenan a coplas mundanas,
a repique de campanas,
a fruslerías de antes.

Pero son muy actuales,
porque dicen lo que siente
un juglar impertinente
lleno de dudas reales.

Versos blancos y radiantes,
versos dorados y oscuros,
versos blandos, versos duros,
versos sonoros, sonantes.

HAY QUE…
Hay que beberse los labios
poco a poco, sorbo a sorbo,
y rezarle al dios del morbo
y abandonar los agravios.

Hay que seguir adelante
sin prisa pero sin pausa,
no importa cuál sea la causa
y beberse cada instante.

Hay que llorar y reír,
saltar, sentir y beber,
amar, besar… y comer
lo justo para vivir.

SE ESCAPAN LAS SOLEDADES
Se escapan las soledades
en busca de compañía,
en lúgubre algarabía
repleta de oscuridades.

Se marchan, se van muy lejos,
con rumbo a ninguna parte,
llevando como estandarte
muchos corazones viejos.

Cabizbajas y olvidadas,
mustias de tanto llorar,
se encaminan hacia el mar,
ignorantes, ignoradas.
NO ME CREO NADA
De los asuntos humanos
ya tengo plena conciencia,
ganada con la experiencia
de mis chascos cotidianos.

Todo parece verdad
y nada es lo que parece:
en la masa hay soledad
y se encoge lo que crece.

Y en esta loca ensalada
antes, durante y después
pongo cara de interés
pero no me creo nada.

TAN SOLO UNA MIRADA
Es tan solo una mirada,
una mirada que brilla,
una mirada sencilla,
un reflejo, apenas nada.

Pero llena, llena todo
como una niebla infinita
esparciendo agua bendita
de cualquier manera y modo.

Una mirada, pasión
de unos ojos que son miel,
que resbala por la piel
y llega hasta el corazón.

LAS RIMAS
Las rimas sabrosas
se esconden airadas,
miran recelosas
sus glorias pasadas
y llenas de angustia
y ruborizadas
quedan silenciosas,
resueltas en nada.

Su música suena
vencida, callada,
nadando en la pena
del alma cansada.
ALGUNAS VECES
Ocurre que algunas veces
todo es lo mismo que nada,
los ruidos son las nueces,
la salida es la llegada,

tu sonrisa es una cuesta
y tu boca una batalla.
Tu pregunta, una respuesta
y tu pecho, una muralla.

Hay veces que llueve arena
sobre el corazón sediento
y otras veces es la pena
la que vuela como el viento.

MI SOLEDAD
Mi soledad me acompaña
y me deja tercamente
con su sutil telaraña
a solas entre la gente.

Esa extraña soledad,
que me cierra las ventanas,
y me deja entre mis canas
a solas con mi verdad.

Soledad incombustible
permanentemente alerta
vigilándome la puerta
que lleva hasta lo imposible.
SIN PIEDAD
Con helada indiferencia
el mundo que nos rodea
nos machaca y nos golpea
con infinita paciencia.

Sin placer y sin dolor,
prodigiosa y lentamente
se consagra a su labor
de una manera inconsciente.

Sin defensa, sin salida,
hay que aprender a vivir
a luchar y a resistir:
de eso trataba la vida.
OLVIDAR
Aquellos buenos momentos
son los momentos mejores,
porque siempre los peores
los suele arrastrar el viento.

Por eso son los instantes
que la memoria retiene,
aquéllos que le conviene
archivar en sus estantes.

Vivir es saber guardar
lo mejor de lo vivido,
es aprender a olvidar,
negociar con el olvido.

EL DOLOR MÁS TEMIBLE
Casi nunca es posible
borrar de la memoria
el dolor más temible
de nuestra propia historia.

Se queda ahí, sangrando
como una herida abierta,
como un volcán lanzando
millones de hojas muertas.

Y aprendes a morir
en su piel, en sus huesos
y a convertir en besos
tu dolor de vivir.
PALABRAS
Pronombres, determinantes,
nombres, verbos, adjetivos,
vocablos inofensivos
que sufren los estudiantes.

Palabras, simples sonidos,
repletos de resonancias,
de ritmos y consonancias,
de enjundias y contenidos.

Voces, esas cerbatanas
que nos permiten llegar,
apuntar y disparar
al centro de las dianas.
LA MUCHACHA
La muchacha mira
las modas que pasan,
que llegan y arrasan,
y débil, suspira.

La muchacha lleva
los ojos nublados
y los pies gastados,
se mira y se prueba.

La muchacha sueña
(soñar es muy fácil)
liviana, pequeña,
tan joven, tan grácil.

PALABRAS SIN ECO
Esas palabras sin eco
que a rastras se lleva el viento
son solo flor de un momento,
un pozo sin fondo y seco.

Apenas alzan el vuelo
se convierten en volutas
de humo y en diminutas
trizas que escapan al cielo.

Palabras que no se oyen
ni dejan ninguna huella
linternas sin luz ni estrella,
que al nacer se descomponen.
TU MIRADA
Cuando me lanzo a volar
y me enredo en tu mirada
la vida es otro cantar,
pasa de largo la nada,
y las olas de tu mar
me inundan de agua salada.

Si tus ojos me abandonan
pierdo el norte que me guía,
me olvida la luz del día
y las canas no perdonan
y las nubes que me asoman
lloran de melancolía.

La vida es otro cantar
si me enredo en tu mirada,
cuando me pongo a volar
pasa de largo la nada.
INCONSCIENTE
En mitad del camino,
te encuentras, de repente,
al albur del destino
y en medio de la gente.

Y aprendes a llorar,
y aprendes a sufrir,
a perder, a reír,
a correr y a llorar.

Y así vas, lentamente,
construyendo tu vida,
tu verdad perseguida,
tu mentira inconsciente.
MADRUGADA
Deja el vientre de la noche
azahar en las aceras,
van y vienen en sus coches
alocadas primaveras.

Trepa el amor febrilmente
hacia el corazón herido
y late el fuego en la frente
de los ardores vencidos.

La luna blanca se afana
en llamar desde su altura
con retumbo de campana,
con su lengua de blancura.

LA ILUSIÓN
Escondida en un rincón
del alma, muy escondida,
tengo a salvo una ilusión,
sin gastar, virgen, dormida.

A veces quiere salir,
asomarse a mi ventana;
quiere nacer y vivir
como todas sus hermanas.

Pero vivir es morir
y yo no quiero que muera,
porque si empieza a vivir

morirá aunque yo no quiera.
TU MIRADA II
Cuando me lanzo a volar
y me enredo en tu mirada
la vida es otro cantar,
pasa de largo la nada,
y las olas de tu mar
me inundan de agua salada.

Si tus ojos me abandonan
pierdo el norte que me guía,
me olvida la luz del día
y las canas no perdonan
y las nubes que me asoman
llueven su melancolía.

Me hace falta tu mirada,
sin ella soy hombre muerto,
y mis ojos un desierto
recreándose en la nada.
Aquí me quedo, en mi puerto
esperando tu mirada.
EL VOTANTE
Con los chistes de mi jefe
yo siempre, siempre, me río,
aunque sea un mequetrefe,
o resulte un majadero,
que se queda mi dinero;
pero yo de él me fío.

Y aunque me quite la paga
yo le aplaudo a lo que haga.
Si me roba no me importa,
si me engaña yo le voto,
aunque patee mi escroto
y tenga la mente corta.

Y es que yo de él me fío,
porque él es mi candidato,
él es mi vivo retrato:
él es uno de los míos.
PEREGRINO
Al lado de los espinos
crecen, tímidas, las flores,
enseñando sus rubores
al borde de los caminos.

Algo en medio de la nada,
poniendo alegre el sendero,
dándome lo que yo quiero,
soledad acompañada.

Con sueños de caminante
voy cumpliendo mi destino,
siempre mirando adelante,
de la duda peregrimo.

MARCHAR
Trepa la locomotora
por la cuesta, lentamente,
jadeante, indiferente
al transcurrir de las horas.

Los vagones, en hilera.
la siguen pesadamente,
como sigue la corriente
el agua de la escollera.

Caminando el caminante,
como la locomotora,
va consumiendo sus horas
marchando siempre adelante.

Porque marchar hacia atrás
no se aviene con tal nombre
y eso es algo que jamás
deben intentar los hombres.
EL DOLOR
Al lado de la pena
camina el caminante
atado a su cadena.
La mirada adelante,
sin miedo a lo que venga,
sin nadie que detenga
el potro del dolor,
que lo lleva a la grupa
de su triste chalupa
rumbo a ninguna parte,
allí donde el amor
solo dolor comparte.
LA MUERTE
Otra semana la vida
sigue dándonos la espalda;
por debajo de tu falda
muere otra ocasión perdida.

Un hombre más se derrumba
atrapado por la muerte;
con él se lleva a la tumba
su soledad y su suerte.

Indecente soledad,
que camina en la penumbra,
con una luz que no alumbra
y una infalible verdad.

TERNURA
Ese grano de ternura
no basta, no es suficiente,
solo, en la torva negrura
navega contracorriente.

Apenas echa a volar
se desvanece su vuelo
con destino hacia ese suelo
que lo invita a claudicar.

Dentro no cabe otra cosa
que la triste vanidad;
ni el perfume de una rosa
puede encontrar la verdad.
LA LUCHA
A veces sueño, y dormido,
converso con el pasado
y gozo lo que he ganado
y lloro lo que he perdido.

y en guerra con el olvido
me pertrecho hasta los dientes
y me agarro a este presente
bullicioso y fugitivo.

Y en el juego de la vida
sigo tirando mis dados
y en esta feroz partida
no siempre gana el pasado.
MI VELERO
En un barco de papel
soy capitán temerario
de mi pobre diccionario,
de mis dudas, de mi piel.

Me acosan filibusteros
feroces y violentos,
pero yo me entrego al viento,
que es mi ayudante primero,

que me protege y me lleva
y en su dulce bocanada
voy pasando de la nada
al dios de la luna nueva.

Mi velero es mi velero,
yo soy su norte y su guía,
él es mi luz, mi alegría
y yo soy su prisionero.

SOLEDAD
Soy el autor de mis sueños,
de mis dudas y verdades;
manejo mis soledades
con torpeza y con empeño.

Pero sé que son los míos,
con ellos vivo y me apaño
y aunque sé que me hacen daño,
yo también de ellos me río.

Ser o no ser, no me importa.
¡Qué vanidad, qué desvío!
La vida siempre es muy corta
y la muerte un extravío.
ESA ILUSIÓN MISTERIOSA
Ocurre que algunas veces,
más de lo que te imaginas,
echan a volar los peces
y a nadar las golondrinas.
Y el mundo se hace pequeño,
la vida te da la mano,
se hace el invierno verano,
se hacen realidad los sueños.

Y la vida se convierte
en otro mundo, otra cosa,
y se lleva hasta la muerte
esa ilusión misteriosa.

LA HOJA SECA
Desnuda, sin equipaje,
se levanta desde el suelo
en incomparable vuelo,
sin destino en su viaje.

En su efímera verdad
no hay sustancia ni conciencia
y su esencia es su existencia
y su ser, la levedad.

Hoja seca en movimiento,
juguete roto y vencido:
sin saber por qué ha vivido
se echa en los brazos del viento.
LABILIDAD
Esta turbia soledad
de estar solo entre la gente,
esta batalla indecente,
esta implacable verdad.

Esa insufrible congoja
de pensar el infinito
y durar solo un ratito,
como una efímera hoja.

Este ser inconsistente,
esta angustia de estar vivo,
de no saber por qué escribo…
de ver huir el presente.
DE RANAS Y SEÑORAS
En el estanque la rana
pasa croando las horas
y en la playa las señoras
croan toda la mañana…

…Menganita y Fulanito
siempre se están peleando:
ella se queda fregando,
él se marcha al chiringuito…

…Y la reina, qué petarda,
tan tiesa, tan presumida,
tan seria y más aburrida,
que “el coño de la Bernarda”….

Las ranas siguen croando
en el estanque de plata;
las señoras escarlatas
también siguen perorando.
CUANDO VUELVE EL PASADO
Cuando regresa el pasado
(nunca del todo está ausente),
se me emborrona el presente
y se me pega al costado

como una lapa rabiosa,
me va chupando las venas,
me va inundando de pena
negra, triste y dolorosa.

Cuando vuelve el pasado
hacen daño los besos
y del mar del regreso
renace lo olvidado.
NUESTRA ESCENCIA
Nuestra esencia es luchar
eternamente;
caminar y nadar
contracorriente.

Nuestro ser, existir
sin dejar ni una huella,
lo mismo que una estrella
fugaz; y resistir.

Un fuego sin memoria,
ángel caído,
que construye una historia
para el olvido.

EL AGUIJÓN DEL PASADO
Va caminando a mi lado
como un borrón del presente
un aguijón del pasado
que me taladra la frente.

Viaja siempre conmigo
como un leal compañero,
debajo de mi sombrero,
como mi mejor amigo.

Nunca, nunca me abandona,
No puede vivir sin mí,
pero nunca me perdona,
por eso siempre está ahí.
LOS DIOSES
Los dioses no se enteran
de tus dudas, tus miedos,
y absortos en sus credos
te miran y te esperan.

Y viven tan felices
en su cielo dorado;
ni escuchan lo que dices
ni lo que has olvidado.

Y son las oraciones
que con fervor les cantas,
armas y municiones
para sus guerras santas.
LA CAMPANA
Ha sonada la campana
vetusta del campanario,
tranquila, triste, temprana
en el templo centenario.

Ha sonado como suenan
esas notas del pasado,
esos acordes que vuelan
sobre el corazón cansado.

Monótona melodía
para el alma polvorienta,
que regresa cada día,
misteriosa y somnolienta.

REÍR
Reír, reír sin medida,
reírnos hasta morir,
es la clave de la vida,
aunque no puedas vivir.

Reír, reírte, reír,
reír mejor y más fuerte,
reírse, mejor que huir
de la vida y de la muerte.

Aunque te invite a llorar
el mundo que te rodea,
tápate, que no te vea
y ríete sin parar.
HUMANA OBLIGACIÓN
Una humana obligación
es defender la alegría,
llevarla todos los días
prendida en el corazón.

Como una eterna canción
frente a todo y frente a todos,
de cualquier manera y modo,
como una dulce obsesión.

Defenderla contra el viento
tempestuoso de la pena,
salvarla de la cadena
punzante del sufrimiento.
ILUSIÓN INFANTIL
Igual que las golondrinas,
vuelve cada primavera
a recorrer mis aceras
y asomarse a mis esquinas,

esa ilusión infantil
de estrenar alma y bandera,
de renovar mis fronteras
en una tarde de abril.

Y regresa cada año,
mas cuando vuelve la escarcha,
sin esperanza y sin daño,
igual que vino se marcha.

DESAZÓN
A diario tropezamos
muchas veces con la nada:
en las cosas deseadas
y en las que no deseamos.

Y esa vaga sensación
de estar sin ser nos asalta
como una pared tan alta,
que desuela el corazón.

Y te empuja al desaliento
esa nube sin sustancia,
esa inodora fragancia
de ser juguetes del viento.
EL MUNDO
El mundo se despeña mansamente
por el oscuro terraplén del miedo,
por los rotos cristales de los credos,
por el triste seguir de la corriente.

El mundo, con sus ansias y valores,
con sus lógicas frías y terribles,
con sus tanques y monstruos invencibles
con sus oros, sus modas y sus flores.

Ese mundo gastado y maloliente
se escapa por la piel del sumidero
sin remedio, certera, lentamente,

de sus grandes principios prisionero,
entregado al olvido servilmente,
poderoso y radiante caballero.
MEJOR QUE EL LLANTO, LA RISA
Al mal tiempo, buena cara,
dice la voz popular
buen consejo que hay que usar,
aunque suena a cosa rara.

Mejor que nada los besos,
los mimos y las caricias,
esas sabrosas delicias,
que saben a uvas con queso.

Pero si alguno te pisa
no dejes de recordar
que siempre hay que utilizar
mejor que el llanto, la risa.

IMPRESIONES
Se ha posado la cigüeña
encima del campanario,
una niña mira, y sueña,
distraída el diccionario.

Y la tarde se derrama
sobre el pueblo, lentamente;
sobre el pretil de la fuente
un jilguero se encarama.

De las esquinas se adueña
un borracho solitario;
sigue quieta la cigüeña
encima del campanario.

QUE SE OLVIDEN DE MÍ
Que se olviden de mí, los alacranes,
los buitres, los fantasmas, los enanos,
y todos los que roban a tres manos,
la Merkel y sus rubios alemanes.

Que se alejen de mí los carcamales,
los fachas, los dogmáticos, los necios,
los que confunden el valor y el precio,
los fulanos, los tales y los cuales.

Que se alejen por siempre, eternamente,
que se quiebre el resorte de su noria,
que escapen como ratas indecentes,

que lloren desolados en su escoria 
y que Dios desde el trono de su gloria
se los lleve al infierno eternamente.


DETRÁS DE TI

Detrás de ti, voy detrás,
como el perro de su dueño,
como el despertar del sueño,
detrás de ti voy, detrás.

Una sombra apasionada
pegada a ti como el viento,
invisible en su tormento,
solo en mitad de la nada.

Detrás de ti, simplemente,
refugiándome en las cosas,
que miman celosamente
mi soledad más hermosa.

NO SABEN
No saben qué es el hambre
ni la piel de gallina,
ni el puñal del alambre
acechando en la esquina.

Ellos llevan el sello
del dolor y la pena,
igual que una condena,
colgada de sus cuellos.

Para ellos no hay mirada:
mis viejos compañeros,
esclavos del dinero,
no saben de eso nada.
OBSESIÓN
Puso rumbo al corazón
de una dama tan hermosa,
tan ufana, tan preciosa,
que ciego por la pasión,
no compartía otra cosa
con la chica en su razón.
Tan loco estaba por ella,
que su mundo se ceñía
siempre, de noche y de día
a correr detrás de aquella
pulsión que lo mantenía
alrededor de su estrella.



Nunca buscó otras razones
ni persiguió otras quimeras,
siempre estaba en primavera
absorto en sus obsesiones

de mirarla y admirarla.
¡Aquella dulce doncella!
¡Siempre corriendo tras ella
y nunca llegó a alcanzarla!