Último trimestre de este año 2014 a la intemperie. Lo prometido es deuda. Un poemea diario desde el 1 de enero al 31 de diciembre; sin faltar ni un dÍ­a, como debe ser. Las reglas hay que cumplirlas, sobre todo si es uno mismo el que se las impone. Son las cosas del juego.

Ha sido un año entero, 365 días acudiento a la cita. sin faltar ni una sola vez. Lo que me prometí hace un año, acabo de cumplirlo. Ahora habrá nuevos retos; éste, he logrado consumarlo y consumirlo, como el año que con este 31 de diciembre se nos va.


TODA UNA SEÑORA

Ay, cuánto cuida esta dama
sus joyas y sus poltronas,
sus amigas enemigas
y sus instantes de gloria!
No tiene amor ni respeta
ni a la gente ni a las cosas,
pero es muy bien recibida
por todos, ¡ay! y por todas.
No tiene en su repertorio
más que el título de hermosa;
no es prudente ni se calla
lo que ha de callar la boca;
no es buena hija ni nieta,
ni buena madre ni esposa;
no le interesan los pobres
ni el dolor ni la derrota.
No sabe nada de nada,
ni conoce ni le importa,
ni cuánto curra su chófer
ni la miseria que cobra;
pero se da sus caprichos
en los salones de moda
y todos la consideran
una perfecta anfitriona.
Es una bruja muy bruja,
pero es toda una señora.

RECUERDO Y OLVIDO

Aunque estimo el recuerdo,
necesito el olvido,
con aquel gano y pierdo,
pero con éste vivo,
Me permite vivir
porque limpia mis venas,
dulcifica mis penas
y me enseña a morir.
El recuerdo se aferra
al centro de mi altar,
me sujeta a la tierra
y me impide volar.

MI GATITO

Mi gatito se refresca
a la sombra de un pimiento,
con su pose principesca
bajo su sombra contento.
No tiene prisa y espera
que alguna presa inocente
pase cerca de sus dientes,
como si con él no fuera.
Mi gatito se ha dormido
y los astutos bichejos.
aprovechan sus ronquidos,
para salvar el pellejo.

UNA MUJER EXTRAÑA

Tiene miel en los labios
y sal en la mirada
y las flores le roban
el rubor a su cara.
Es sabrosa su piel,
no teme a casi nada,
tan solo a que un ladrón
le desvalije el alma.
Ama su libertad
como una prenda rara
y no tiene fronteras
que limiten su marcha.
Es solo una mujer,
una mujer extraña.
BESOS SIN PASIÓN

En la calle del olvido,
vendiendo frutos y excesos
del oasis prohibido,
reparte sin pasión besos.
Mira su cara al pasar
y en la piel de los espejos
descubre unos ojos viejos,
mustios de tanto mirar.
Ojos cansados de verse
con miedo, de contemplarse
con ansiedad, de perderse
y con ganas de olvidarse..


SON

Camino sin caminante,
vereda sin peregrino,
son amador sin amante,
viajero sin destino.
Trigales sin amapolas,
sonrisas sin alegría
son una noche sin día,
un mar sin barcos ni olas.
Amores sin desengaño,
pasiones sin sufrimiento
son la mentira de un cuento,
son la verdad de un engaño.

EL VINO DE NOCHEBUENA

Sabe a hielo y ansiedad
el vino de Nochebuena,
vino viejo como el año,
que se va por la escalera.
Un vino añejo que invita
a brindar de otra manera,
a conjurar a los dioses
del júbilo y de la fiesta.
Pero la vida se escapa,
sin apenas darte cuenta
y ni siquiera los dioses
tienen para esto respuesta.
Ellos son hijos también
del tiempo que nos condena.

SALTAR BARRERAS

La vida entera consiste
en una intensa carrera,
donde todo lo que existe
tiene que saltar barreras.
Pero no una sino muchas,
al amparo de la suerte,
en una inquietante lucha,
que solo zanja la muerte.
Una lucha en la que todos
conquistamos cicatrices,
revolcados, infelices,
en las entrañas del lodo.

OTRA VEZ LA NAVIDAD

San José, humano burgués
se escapó rápidamente,
del Portal al Corte Inglés,
confundido entre la gente.
Y los pastores, al rato,
lo han seguido con cariño,
pues quieren comprar barato
sus regalos para el Niño.
¡Ay, la blanca Navidad
convertida en un mercado,
marketing y vanidad,
aguardiente y mantecado.

NOSOTROS

Por qué debo perder
mis manos y mis ojos?
¿Para qué convertir
tu mayo en un agosto?
¿No es posible salir
sin fiebre de este embrollo?
Ha de haber una forma
de ser tal como somos,
sin que ser para ti
suponga mi destrozo;
sin que ser para mí
te lleve a tu abandono.
¿Hay que vencer a un tú?
¿Hay que matar a un yo
para hacer un nosotros?

¿QUÉ SERÁ?

¿Qué será de las fuentes sin tu boca?
¿Y del Sol y la Luna sin tu risa?
¿Qué será de los vientos sin tu brisa?
¿Qué será de mi piel si no la tocas.
¿Qué será de mi mal, de mi aflicción?
¿Qué será de mi pena y de mi hastío?
¿Qué será de mis lágrimas, mi frío?
¿Qué será de mi pobre corazón?
¿Qué será de mi vida sin tu vida?
Qué será de mis noches sin tus noches?,
¿Qué será de mis huesos sin tus huesos?
¿Qué será de mi herida sin tu herida?
¿Qué seré yo sin ti, sin tus reproches?
¿Qué será de mis labios sin tus besos?

UN SABIO

(Dedicado a Antonio Garrido, ese sabio rondeño)
De la sabiduría,
un pozo es su cabeza,
sin fondo, sin medida,
sin lindes ni fronteras,
un pozo desbordado
de saber y de ciencia.
Los misterios de Ronda
para él son certezas,
los secretos, axiomas,
verdades, evidencias.
Entre libros, legajos,
documentos, rastrea
la raíz de este pueblo,
la verdad de esta tierra,
que entre todos llevamos
prendida, porque es nuestra,
en la parte del alma
donde solo se encuentran
los amores sagrados,
las pasiones eternas.

SUTIL

Es sutil e intangible,
es liviana y etérea,
impalpable y volátil,
imposible y eterna.
Es leve como el aire
que cruza las fronteras,
lo mismo que la breve
levedad que nos lleva.
Como un loco la busco
en la tez de la niebla,
en la espuma del mar,
en la miel de la abeja,
en un rayo de luna,
en un grano de arena
en el fragor de un trueno,
en la luz de una estrella.
Pero es dúctil y frágil,
invisible y ligera
y no hay forma de asirla,
ni siquiera, de verla.
¿POR QUÉ?
¿Por qué siempre hay un imbécil
que te estropea la fiesta?
y por qué el más jilipollas
se lleva a la tía buena?
¿Por qué se callan los pobres?
¿Por qué los ricos protestan?
¿Por qué las flores del mal
por todas partes apestan?
¿Por qué las flores del bien
se pudren de esa manera?
¿Por qué coño hay que admirar
a los dueños de la Tierra?
¿Por qué se escapa la Luna
cuando quiero yo cogerla?
Y por qué siempre a los mismos
nos toca pagar la cuenta?

TRAIDORES
Ya no me fio de nadie
ni niño, joven o viejo,
en guardia me he colocado,
porque todos me dan miedo.
No es cuestión de retirarse,
sino de estar muy atento,
porque el alma de un traidor
suele ser como el veneno,
que te mata dulcemente
y no te enteras ni luego.
Yo aprendí a desconfiar
de los grandes y los buenos,
de los malos y los guapos,
los feos y los pequeños
y ni siquiera me fío
del que me guiña sonriendo,
con sus ojos inocentes,
cuando me miro al espejo.

SOÑAR

Yo no sé, seriamente
si reír o llorar
a esa luna impaciente
que me invita a soñar
Mostrarse al desengaño
no nos debe frenar,
los meses hacen año,
amar nos hace amar.
La belleza se esconde
por detrás de las cosas
y no se sabe dónde
se vuelve tan hermosa.
Pero, aunque tú no quieras,
ella sigue y reclama
tu eterna primavera,
el fuego de tu llama.

MI GUITARRQA Y MI PIANO

el viejo piano
como un retumbo del cielo,
y en su beso cotidiano
hay un mar de terciopelo.
Y la guitarra dorada
suavemente me cobija
entrando por la rendija
de mi piel enamorada.
Ese piano sediento
y esa guitarra dormida
no saben lo que yo siento
ni lo que cuesta la vida,
pero lloran con mis penas,
gozan con mis alegrías,
y transitan por mis venas
como yo mismo lo haría.

EN MI PUEBLO

En mi pueblo están vigentes
la costumbre de envidiar,
la manía de explorar
en la vida de las gente,
y el prurito de admirar
al que sigue la corriente.En mi pueblo aún hay alma,
las beatas van a misa
y poco a poco la prisa
va ganándole a la calma.

Muchos ya se han apuntado
al tinto y al botellón,
aunque también aún hay gente,
que se acuerdan del pasado,
que trasiega del porrón
y brinda con aguardiente.

Y en las calles venden chumbos
y algún borracho florece
por la plaza dando tumbos,
cuando ya el Sol aparece.


TAL VEZ

No sé, tal vez es el tiempo
de escorarse hacia otro lado,
de ganar otras batallas,
de perderse en otros prados.
Quizá ha llegado la hora
de ser más uno que varios,
de atender los propios sueños
y de andar los propios pasos.
Y me embarco en ese juego
de vivir a contramano,
de correr entre los quietos,
y de ser libre entre esclavos.
Y cada espacio es mi mundo
y cada día es sagrado
y las manos generosas
son también mis propias manos.
No sé, tal vez llegó el tiempo.
¿Ha llegado el tiempo, acaso?

¿QUIÉN SOY?

Tan cerca estoy de mí mismo,
que apenas puedo mírame,
por eso no sé si soy
un gran señor o un don nadie.
A mí hay gente que me dice
que conoce mis verdades,
que sabe lo que yo pienso,
que piensa que yo soy alguien.
Otros, que no me conocen
y que de mí nada saben,
o que piensa simplemente
que yo soy un buen don nadie.
Pero yo no puedo estar
de acuerdo con ambas partes,
ni siquiera con alguna,
las dos son inmejorables
cosa que dicen de mí,
pero que de nada valen.
Porque yo soy el que soy,
pero no lo sabe nadie,
ni siquiera lo sé yo,
ni siquiera Dios lo sabe.

CERCANÍAS

Se acerca la Navidad,
luz de turrón en las calles
ecos de anuncios sin fin
fiestas latiendo en el aire.
En el fondo de las almas
muchas, muchas soledades,
que salen a la intemperie,
a pesar de los pesares.
Y en la tristeza de nieve
un villancico te invade
y parece que el misterio
vuelve a calentar la sangre.

SIN FRONTERAS

Ronda no tiene fronteras,
sus confines son la frágil,
techumbre de las estrellas
que nadie conoce, nadie.
No hay cercados que resistan
tanta perfección salvaje,
tanta grandeza encerrada
en la luz de su paisaje,
en su severo equilibrio
y en la severa vorágine
de un alma profunda y honda
y ligera como el aire.

DENTRO

Viviendo sin vivir,
he buscado sin verte
y esa sed de tenerte
no me deja dormir
Buscar y no encontrarte
es ser sin existir,
es amar sin amarte,
Ya sé por qué es así:
te busco y no te encuentro,
porque te llevo dentro
y no fuera de mí.
Y vivir sin tenerte
no puede ser vivir,
el miedo de perderte
es morir sin morir.

SOLO CURA EL OLVIDO

Se afana la memoria
buscando en la basura
del tiempo la locura
que atraviesa mi historia.
Ya no cabe otra sombra
en ese mar oscuro,
pero intento, lo juro,
liquidar lo que nombra.
No sé lo que he perdido
y no sé lo que pierdo;
mucho duele el recuerdo,
solo cura el olvido.

TÚ Y YO

Inocentes tú y yo,
creando poco a poco
ese dios caprichoso,
esa cosa sin rostro
ese sujeto híbrido,
que se llama nosotros.
Inconscientes, tal vez,
porque a ver quién demonios
conjuga esta ecuación
de hacer de dos un solo
y humilde corazón,
que ande del mismo modo
y en con el mismo ritmo
con que bailan los otros.

LOS VERSOS

Por la piel suavemente,
los versos se resbalan
como el agua se escurre
hacia la mar salada.
Y como sin querer
van poblando de lágrimas
los surcados secretos,
que decoran la cara.
Y hacia dentro se esparcen
como una lluvia mansa,
que riega los barbechos
despoblados del alma.

¿PARA QUÉ?

Sé que nada es eterno,
que no vale la pena
pelear en la arena
ni partirse los cuernos.
¿Para qué?
Sé que nada se puede
frente al dios del olvido,
con ese no se atreve
ni el Mesías prometido.
¿Para qué?
Pero tampoco vale
entregarse al destino,
a ese brujo divino
que por las grietas sale
a joder.
Estamos condenados,
es la eterna canción,
la guerra es peligrosa,
pero antes cualquier cosa
que la resignación.

¿QUÉ FUE?

¿Qué fue de aquella vereda
verde, cuajada de espinas
y de aquellas golondrinas,
¿todo pasa y nada queda?
¿Qué fue de aquellos senderos
de avariciosas chumberas
y de almendros en hileras
en los bordes prisioneros?
¿Qué fue de mi primavera,
y qué de aquel Sol naciente?
¿Qué ha sido de aquella fuente
y qué fue de aquella higuera?
¿Qué fue de aquella vereda?
¿Ya solo vives en esta
pobre y afanosa testa?
¿acaso ya nada queda?
MATAR LA VIDA

Inventar otros mundos,
buscar otras salidas,
alejarse del cosmos,
perderse en otras miras;
buscar el ideal
más allá, más arriba
y cambiar lo real
por ficciones fingidas
es perderse en la sombra,
es culpar a la vida.


AMANTES

Con mirada seducida
él le regala otro beso
y ella lo mira rendida,
con ojos de miel y queso.
Como si nadie existiera
solos los dos, guapos, bellos,
como si nadie pudiera
amar lo mismo que ellos.
Así suelen los amantes
enseñar sus emociones,
aunque sus mimos cargantes
nos importen tres cojones.
SABER

¿Quién soy yo, quién eres tú?
¿Quién lo sabe?, solamente
tal vez lo sepa el champú
que te chorrea por la frente.
La nieve es igual que el fuego,
tener es igual que ser,
hoy es lo mismo que ayer,
ahora es lo mismo que luego
¿Y quién dará de esto fe?
¿Tú sabes lo que yo valgo?
Yo solo sé que no sé,
con eso al menos sé algo.


LA VIEJA

La vieja mira el mundo
desde su piel de cera,
con sus ojos marchitos
inundados de niebla.
Su mirada se escapa
como si fuera ajena,
extraña, independiente
de su propia conciencia.
La vieja mira el mundo
y el mundo la desprecia,
pero a ella le da igual,
apenas le interesa.

DEJA QUE PASE LA VIDA
No precipites tus pasos

deja que pase la vida,
déjala que fluya sola,
a su ritmo, no le exijas,
ella sabe lo que hace,
no hay que tener tanta prisa.
Acomódate a su ritmo
como si fuera tu amiga
y si ella pasa de ti
devuélvele una sonrisa
y si se pone difícil
nunca la des por perdida,
pero no corras, hay tiempo,
deja que pase la vida.

TU LUCHA

Cuando aparece la niebla
todo se queda en silencio:
silencio negro en el alma,
silencio negro en el cuerpo.
Pero la niebla se marcha
cuando aparece el calor
y el fuego mata a la escarcha
cuando florece el amor.
Tu lucha ha sido un infierno,
no ha sido una lucha en vano,
recuerda que todo invierno
tiene detrás un verano.

EL AMOR SEDIENTO

El amor tiene sed eternamente,
y siempre insatisfecho
se instala a gusto, cómodo, insolente
en el reino del pecho.
Desde allí te domina,
o maniobra, maneja, maquina
y como un forajido,
si hace falta con faca y pistola,
va robando los cinco sentidos,
los somete a su antojo,
se convierte en tu piel y en tus ojos
y si tú no te dejas,
adalid de una causa perdida,
te da un tirón de orejas
y te amarga la vida.

PUEBLO PEQUEÑO

Es un pueblo tan pequeño
que apenas tiene vecinos
y en vez de anhelos y sueños
merodean los espinos
Es un pueblo sin pasado,
sin futuro, sin presente,
cuerpo y alma desolado,
sin semillas ni simiente.
Un pueblo que sabe a lejos,
a trasmano y a perdido,
un lugar que sabe a viejos
tiempos, desidia y olvido.

¿Y QUIÉN LO PUEDE SABER?

¿Tú lo sabes? ¿Yo lo sé?
Quizá no lo sepa nadie,
tal vez no lo sabe ni él.
Y si no lo sabe nadie,
¿qué interés puede tener?
Es posible que ni exista,
lo más seguro, tal vez,
pero todos lo comentan
y hablan y hablan de él.
Yo no sé si hacerles caso,
¿y si yo hablara también?
¿Hay que seguir la corriente…?
¿…Y quién lo puede saber?

EL OTOÑO

Aunque a mí no me gusta
ni su piel de manzana
ni sus cielos de plomo
ni su vientre sin savia.
Aunque no me convienen
los vientos que levanta
ni sus cambios de humor
ni sus ojos de plata
Aunque me apague el Sol,
Aunque me pinte canas,
el otoño se entiende
de lujo con mi alma.
LA PRINCESA YA ES MUJER
La princesa está muy triste,
la princesa llora y llora,
el príncipe ya no existe,
ya no es más que una señora.
Como señora no tiene
ni servicio ni corona,
ella sola se mantiene,
es tan solo una persona.
Como persona ya sabe
lo que es ganar y perder,
ya no tiene quien la alabe,
ya no es más que una mujer.

PASIÓN DESMEDIDA

La vida es, con certeza,
esa flor de la pasión
que se siembra en la cabeza
y crece en el corazón.
Pasión, pasión desmedida,
pasión que invita a la suerte,
que te sujeta a la vida
y te aparta de la muerte.
Y la vida no consiste
en aprender a morir
Ni en llorar por lo que hiciste,
sino en ponerte a vivir

NADA TIENE SENTIDO

El misterio es la nada
convertida en secreto
por alguien que, ante todo,
le interesa el silencio.
La verdad es aquello
que no tiene remedio;
nada tiene sentido
por mucho que busquemos.
Las cosas son asÍ­,
Y no hay que tener miedo
si detrás de las cosas
no hay ningún misterio.

OCTUBRE

¡Ay, ya no tiembla la carne,
ay, como temblaba en julio!
una breve primavera
se hizo dueña de este mundo.
Vuelven las flores a abrir
sus colores más ocultos
y la vida a regresar
nuevamente a sus refugios.
Girar, girar y girar,
rodar como un ser sin rumbo,
otra vez hacia el invierno.
¡Qué lejos se queda julio!

TARDES DE OTOÑO

Estas tardes de otoño,
que rondan la nostalgia,
que animan las promesas
y fundan la esperanza,
plomizas y lluviosas,
oscuras y nubladas,
son las cunas que mecen
el cuerpo de mi alma,
que me llenan, me cunden,
me inundan y me sacian.
Estas tardes de otoño
me devuelven la infancia.

MI MEDIDA

Ese pozo que esconde tu mirada,
ese mar que se oculta tras tus ojos,
son un premio que gano y que recojo
como un trasunto exacto de la nada.
La nada es el espejo donde el todo
refleja su cabeza malherida,
su mentira lunática, engreÍ­da,
también su sed de ser de cualquier modo.
Pero yo te recibo bienvenida,
porque yo te construyo al contemplarte,
porque sé que en tu vida está mi vida,
porque te llevo dentro sin mirarte.
Sabes bien que tu nada es mi medida
y traspasas mi mundo parte a parte.

OTRO SONETO

Quiero escribir un soneto pomposo
un soneto con rima consonante,
un soneto solemne, altisonante,
campanudo, pedante y ostentoso.
Un soneto esplendente, aparatoso,
con cuartetos sonoros, rimbombantes,
con tercetos divinos, redundantes,
con compás remarcado y melodioso.
Que no tenga ni un ápice de fondo,
simple y pura oquedad, solo apariencia,
que no demuestre nunca lo que escondo,
una ristra de versos sin conciencia,
un soneto más mondo que lirondo,
pero fiel a la norma de su esencia.

LA LLAMA QUE ME VIVE

Como una llama ardiente
al cielo se dirige,
as­ mis ojos miran
la llama que me vive,
el Sol que me alimenta,
la rabia que me mide.
Y hacia el cielo me apunta
y hacia ti me dirige,
alegre, alborozado,
desazonado y triste,
para luego apagarse,
resignarse, fundirse,
Olvidarse, perderse,
quemarse y extinguirse.

LO QUE SOMOS

No somos más que fuego enamorado,
algunas veces cielo, otras infierno,
unas veces verano, otras invierno
y siempre, siempre polvo envenenado.
Veneno que acaricia y que envenena,
veneno que te gana y que te pierde,
veneno que te besa y que te muerde,
veneno que transita por las venas.
Fuego fugaz, rescoldo intermitente,
ambición descarada y desmedida,
hielo negro, seráfico, imprudente,
cabeza y corazón, placer y herida,
voluntad de vivir eternamente,
soledad solitaria y compartida.

MI GENERACIÓN

¿Quién de mi generación,
de buñuelos y lombrices,
no compartió cicatrices,
escuela, calle y balón?
Tiempos de mucha esperanza
y de pobres realidades,
de pobreza, de matanzas
y tristes precariedades.
Tiempos de charla y candela,
de amores por descubrir,
de mariposas y velas,
de, pese a todo, vivir.

CRISIS

Ya no lucen las miradas
¡ay, ni las flores tampoco!;
ya marchitas, apagadas,
se oscurecen poco a poco.
¡Ay, estos tiempos de hastío,
de verdades mentirosas,
de mentiras contagiosas,
de soledad y de frío.
Tiempos de estar y no ser,
de perderse en la corriente,
de entregarse indiferente
a la obsesión de tener.
Tiempos para no pensar
y de agachar la cabeza,
de obedecer y callar
y de ninguna certeza.

CONTIGO, SIN TI

Ella sabe vivir,
porque libre nació igual que el viento,
porque nunca perdió
su verdad ni un momento.
Pero yo con mis sueños
infantiles, pequeños,
la quise para mÍ­.
Pero el Sol no brilla solo para ti
y nunca las estrellas
vuelven la noche bella
para ver lo que fui:
un elemento solo en el vacÍ­o,
un recuerdo sin nombre
del que recoge un hombre
un puñado de frÍ­o.
Mas bien una agonÍ­a,
algo que parecÍ­a
un trozo de amargura
con manchas de dolor y de locura.
Y en sus brazos me pierdo,
mientras la angustia muerdo
de estar solo sin ti.

DESNUDO

Siembra sus cartas de amor,
de trazos cutres y pálidos
en todas las estaciones,
que va encontrando a su paso.
Desnudo de compañÍ­a,
generoso, solidario,
a solas con su bastón,
viendo escaparse los años,
Antonio pinta su imagen
de cazador, sin embargo,
todas las presas posibles
se le escapan de las manos.
Mi amigo ya tiene ganas
de emborracharse de labios,
de embarcarse en una piel,
de perderse entre unos brazos,
de derrochar ese fuego,
que le abrasa demasiado,
de dejar de ser un paria
del amor abandonado.

LA MATERIA DEL AMOR

La materia liviana del amor,
voluble, caprichosa,
cambiante, revoltosa,
hecha a partes de frÍo y de calor,
fluye como un camino polvoriento,
quebrado y tortuoso,
arcano y misterioso,
al albur de los vientos.
Tenaz filibustero,
el amor en oscuros callejones
atrapa a los incautos corazones
con su garfio de acero.
Presume de sincero,
pero no de razones,
porque es un terco y pertinaz fullero,
que hiere mientras canta,
y que lleva, como una golondrina,
en la boca una espina,
mientras tiene un te quiero en la garganta.
EL SOLDADO VALIENTE
La vida tiene fronteras
que hay que aprender a saltar
y que no salta cualquiera,
solo el que sabe luchar.
Y hay que aprender igualmente
que cada día es sagrado;
a mí me llena el presente
por tenerte aquí a mi lado.
Como un soldado valiente
te has agarrado a la vida
has apretado los dientes
y has ganado esta partida.

ME INTERESA

Me interesa tu presente
tu después, tu todavÍ­a,
tu anterior y tu siguiente,
tu noche y tu mediodÍ­a.
Tu mañana y tu pasado,
tu ayer, tu hoy, tu futuro
lo que más has deseado
y tu lado más oscuro.
Tus virtudes y tus faltas,
tu medianoche y tus sueños,
tus ambiciones más altas
y tus gozos más pequeños.

ESTE FRÍO DE RONDA

Este frÍ­o que en los huesos
taladra con su aguijón
es uno de esos excesos
que posee este rincón
de tierra sabrosa y bella,
de esta Ronda solitaria,
hermosura milenaria,
tan cerca de las estrella.
Ronda, gitana y moruna,
Ronda gélida y traviesa,
Ronda de verde aceituna
y encinas en su dehesa.
Ronda de versos callados
y sorpresa en sus rincones,
de artistas enamorados
y de imposibles balcones.

LAS CADENAS

Sin duda, las cadenas
están para romperlas,
no merece la pena
llorarlas ni tenerlas.
Todos los eslabones
son obras del infierno
miserables ladrones
con rabos y con cuernos.
Mas, ya ves, son también
ocasión de victoria,
para subirte al tren
inútil de la gloria.

LA CARGA DE LA MEMORIA

La memoria es esa carga
que nos aplasta en el suelo,
que no deja alzar el vuelo,
que pone la boca amarga.
Es un fantasma pesado,
intransigente y fullero,
infatigable y trilero,
que te esclaviza al pasado.
Hay que mandar al olvido
la frustración y el pecado
para encontrar lo perdido
y no perder lo ganado.

LA NIÑA

La niña mira el mundo
con ojos de princesa
de un cuento que termina
justo cuando comienza.
Desliza su mirada
sobre un mundo que espera,
que la niña termine
de jugar con muñecas
para atarla a un papel,
para uncirla a un sistema,
que la explota, la oprime…
pero la niña juega
y sigue viendo el mundo
con ojos de princesa.

LA LECCIÓN MAGISTRAL

Una bandada de niños
está esperando el recreo,
como esperan las marmotas
la salida del invierno.
Tropel de voces febriles
se confunden con los ecos
y en los pasillos se enredan
las palabras y los cuerpos.
La piel del último tema
queda rodando en el suelo
y van pasando al olvido
las reglas y los consejos.
En clase queda la triste
figura gris del maestro.

DÉJATE DE ROLLOS

No me vengas con trolas
ni con embrollos;
no salen caracolas
de los arroyos.
No me cuentes patrañas,
ni paparruchas,
que de las espadañas
no brotan truchas.
Guárdate el chascarrillo
que yo me enojo,
porque se pilla a un pillo,
antes que a un cojo.

AQUEL HOMBRE

Aquel hombre tan formal,
con su maletí­n de cuero,
su sonrisa y tal y cual,
que parece un caballero,
es un estúpido tal,
que solo para el sombrero
usa su testa banal,
muy parecida al trasero.
Aquel hombre tan ufano,
con su mirada agresiva,
tercamente pensativa,
que se levanta temprano,
conserva solo de humano
su fachada deportiva,
su sonrisa vengativa
y su traje americano.

IMPOSIBLE

Conocer al vecino
esa gran fantasÍ­a,
vecina de la utopÍ­a,
obsesión que da el vino
Conocer a los otros
en ese laberinto,
donde todo es distinto,
tan distinto a nosotros.
Conocer al extraño
tras su concha escondido
conduce al desengaño
y al mal tiempo perdido.

EL SOL ENAMORADO

La prudencia aconseja no llorar,
pero al llanto convida esta locura
de versos crepitando en la hermosura
de un Sol que se resiste a declinar.
Al otro lado espera el ancho mar,
la diosa del placer y la aventura,
suspendida en lo alto de su altura,
y el deber de seguir y no esperar.
Pero Ronda, ay, encima de su roca,
lo cautiva, lo enreda, lo arrebata,
lo embauca, lo enmaraña, lo provoca
y el Sol desde su trono desbarata
la baraja de albores que convoca
con lágrimas doradas y escarlatas.

LA EXISTENCIA

La carga más pesada,
el peso que más pesa
es el peso pesado
de la propia existencia.
Una mole que aplasta
sin piedad, la cabeza
de las pobres criaturas,
que marchitan la Tierra.
Los hombros de los hombres
soportan la tragedia
de transportar sin rumbo
sus mentiras a cuestas
sus angustias, sus dudas,
sus verdades, sus penas.
La carga más pesada
es la propia existencia.

LA PÁGINA EN BLANCO

La página en blanco
contiene esperanzas,
verdades ocultas,
mentiras por ver.
Su piel es un campo
abierto a esas ansias
que pinta la luna
con su ágil pincel.
La página en blanco
no tiene nostalgias,
ni rosas oscuras,
ni versos de miel.
Pero tiene algo
dentro de su alma:
signos de locura
y ganas de ser.

ENTREGARSE

Entregarse hasta el fondo es el destino,
andar, correr siguiendo a aquella estrella,
perseguir a esa chica, la más bella
de ese mundo mundial que yo imagino.
Volar sobre las tristes osamentas
de tanto mequetrefe anquilosado,
que duerme en los andamios del pasado
atizando el ardor de las tormentas.
Soñar y caminar, seguir soñando,
estar enfrente siempre de la nada,
seguir solo a los que alzan la bandera
del sueño mientras siguen batallando,
contra aquella tristeza anquilosada,
que sofoca a la ardiente primavera.

LA FOTO

La foto me devuelve
un Sol en blanco y negro,
un árbol florecido
y una yegua en el centro;
y un niño encaramado
a su grupa, sin miedo
cabalga junto al padre,
jinete circunspecto.
La escena no es de ayer,
es de mucho más lejos,
de un limpio atardecer,
que vuelve igual que aquellos
momentos imborrables
que pueblan los recuerdos.

LA DERROTA

Yo conozco la derrota,
la llevo dentro, tan dentro,
que ya no sé si soy yo
o soy ella, lo que siento
Todos nacemos vencidos,
encadenados al miedo,
pero no todos portamos
conciencia de ser desierto.
El fracaso no es la ley,
es simplemente ese viejo
compañero de fatigas,
que llevas dentro del cuerpo
y que recita a diario
tus “quiero pero no puedo”.

ESE PELO

Ese pelo que invita
a indagar tus praderas,
a trepar tus colinas,
recoger tus cosechas,
conquistar tu sonrisa,
vencer tu resistencia.
Ganar tu dÍ­a a dÍ­a,
mimar tu piel morena,
engancharse a tu viva
y perder la conciencia.
Ese pelo que invita
a sumarse a tu fiesta.

FRONTERA

Entre la noche y el dÍ­a,
entre la luz y la niebla,
hay una capa muy fina,
hay una tenue frontera.
El lÍ­mite que separa
la languidez de la fiesta,
la alegrÍ­a del suspiro,
la plenitud de la espera;
la música del ruido,
su mentira de la nuestra;
el place de la derrota,
la fuerza de las ideas.
Entre la vida y la muerte
hay una leve frontera.

INDIFERENCIA

La blanca telaraña
te envuelve desde fuera,
la vida no te engaña,
la vida no te espera.
Es ajena a tus pasos,
a todo indiferente,
igual le da tu ocaso
que el rizo de tu frente.
Incluso cuando embiste,
embiste sin querer,
ni sabe lo que hiciste
ni lo que vas a hacer.

ESA BOCA QUE DA BESOS

¡Bendita sea la boca
que no da solo palabras!
Besos como golondrinas,
besos como madrugadas,
como soles encendidos,
como luceros al alba.
La boca, siempre encendida,
hacia otras bocas se lanza,
como un imán poderoso
que el otro polo reclama.
Una boca que da besos
es una boca sagrada.

CERTEZAS

Ya no tengo certezas,
el tiempo se llevó las que tenÍa,
las pocas que arraigaron en mi mente.
Ya no soy de una pieza,
ni sé lo que sabÍ­a,
ni sé lo suficiente,
pero sé bien que aún no sé lo bastante
para dejar de correr tras la luna
y que solo un instante
se para la fortuna
en tu puerta, si hay suerte
y si antes la muerte
no acaba con la vida.
La vida es la otra cara de la muerte,
la muerte es la otra cara de la vida.

EL VERSO MÁS HERMOSO

El verso más hermoso
siempre queda en silencio,
olvidado, perdido,
encerrado, secreto.
No quiere hacerse carne,
descender al infierno,
mancharse con el aire,
quemarse en el incendio
del amor llameante,
del desamor sin freno.
Ni llenarse de olvido,
ni convertirse en eco,
quiere quedarse en nada,
perderse en el misterio.

EL VIEJO

El viejo mira el mundo
con mirada traviesa,
de joven imposible
dispuesto a dar la guerra.
Sus ojos sí que afirman
lo que su cuerpo niega,
su vista sí que alcanza
más allá que sus piernas.
Su mundo se reduce
a lo que el mundo quiera,
pero sus ojos llegan
allá donde él no llega.

EXCESOS

La edad nos aconseja
que seamos prudentes,
que no usemos la vieja
sinrazón del valiente.
Vamos a darnos cuerda
y a templar los ardores,
que vuelvan los candores
que ya nadie recuerda.
Vamos a estrechar lazos
y si ha de haber excesos,
pues que sean de besos;
valen también abrazos.

ELEGIR

Entre lo bueno y lo malo,
entre lo feo y lo bello,
tenemos que andar a tientas,
sin saber bien lo que hacemos.
Es terrible decidir,
terriblemente tremendo,
sin apenas enterarnos,
muchas veces como un ciego.
Sin acertar casi nunca,
eligiendo sin remedio
entre lo bueno y lo malo,
entre lo feo y lo bello.

EL SENTIDO

El dolor y la muerte,
la angustia y el castigo,
la agresión, el pecado,
el miedo y el delito.
La soledad, la pena,
lo absurdo y lo perdido,
la ambición, la codicia,
la envidia y el destino.
Los malos y los buenos,
los pobres y los ricos,
los sabios y los necios
los otros y uno mismo.
De verdad, yo me pierdo:
¿Dónde queda el sentido?

EL MAR DE LA SOLEDAD

El mar de la soledad,
donde duermen los humanos
es un auténtico mar:
en él todos navegamos.
Y navegamos con otros,
que nadan a nuestro lado,
en inútil compañí­a,
inútil y, sin embargo,
nos aproxima al vac­ío
de la estela que dejamos,
que otros usan para asirse
a las huellas de otros pasos.
El mar de la soledad,
en el que todos remamos.

¿ESPERAR?

No siempre gana el que espera.
¿Y cómo vas a ganar?
Dominaré mis temores
y cruzaré tu frontera,
y allí­ donde crezcan flores
yo plantaré mi bandera.
¿Y cuando broten espinas?
Habrá que tener cuidado
¿Y si el Sol no te ilumina?
Complaciente y confiado,
calentaré el corazón,
con la flor de la pasión
que tú enciendes a mi lado.

EL PLACER Y EL DOLOR

El placer y el dolor:
dos caras de una misma
moneda que te entregan
cuando te dan la vida.
El placer incorpora
en su misma cuadrilla
la aguja del dolor,
el hielo de su espina.
Y el dolor igualmente
tiene dentro su dicha,
carga con un placer,
besa mientras castiga.

EL NIÑO

El niño mira el mundo
con ojos de pirata
y al mundo no le gusta
y el mundo le regaña.
Pero el niño es valiente
y ataca por la espalda
en busca de un botí­n,
que rara vez alcanza,
pero el niño acomete
con insistencia vana,
piensa que lo merece
por su bonita cara.
Pero el mundo es astuto
y le da calabaza.

VANAGLORIA

Solo el que gana sospecha
que merece la victoria,
pobre mente satisfecha,
triste y torpe vanagloria.
Vanidad contradictoria,
porque el que pierde bien sabe
que al menos tiene la llave
que lo lleve a la victoria.
Y es que, amigo, la derrota
te pone en el buen camino:
el que pierde toma nota
y rehace su destino.

EL PRECIO DE VIVIR

No des nada por perdido,
que solo el que lucha gana
y ese tiempo que has perdido
tÍ­ralo por la ventana.
El reloj que nos gobierna
dice que la noche avanza,
pero la vida es eterna
cuando gana la esperanza.
Perder, ganar, resistir
es el pan de cada dÍ­a;
la tristeza y la alegrÍ­a
son el precio de vivir.

EL MOMENTO

Sutil, invisible, inestable,
transforma la luz en tiniebla,
la fiebre en un trozo de hielo,
la gracia en desdicha funesta.
¡Ay, cómo pesan esas leves
ternuras que endulzan el alma
convertidas en plomo ciego,
infinita, insensible grasa.
No sabe el momento a derrota,
sabe a miedo, sabe a dolor,
a querer sin poder, vacÍ­o
un pentagrama sin canción.
EL INSTINTO
El instinto es la vida,
el impulso vital
fecunda la simiente
que empuja desde atrás.
La razón es la trampa,
que invita a contemplar,
a guardar equilibrios,
a matar la verdad.
Es el robo del siglo,
es el triunfo del mal,
combatir el instinto
usando la moral.

APOLO Y DIONISIO

Crear y destruir,
Apolo y Dionisio
en medio de la nada,
al borde del abismo.
Humana condición,
que devora a sus hijos,
cautivos del impulso,
esclavos del vací­o.
En guerra permanente,
amigos, enemigos,
que pugnan en el centro
de tu propio destino.

EL JOVEN

El muchacho mira el mundo
con mirada seductora,
tantas presas esperando
le parecen poca cosa.
Él quiere más y se empeña
en conquistarlas a todas.
Pero el joven aún no sabe,
que el mundo lleva otra lógica,
que no espera a los ilusos,
ni premia las buenas obras.
Él quiere comerse el mundo,
pero el mundo lo devora.

A VECES ME VIENEN GANAS

A veces me vienen ganas
de pararme a contemplar,
y no hacer más que mirar
la vida tras mi ventana.
Lo mismo que un vagabundo,
tengo ganas de vagar
sin rumbo, hasta conquistar
las fronteras de este mundo.
Peinar la frente del alba,
hacer burlas al presente,
y emborracharme a mansalva
con el vino de las fuentes.
Hacer cosquillas al viento
y trepar por las ventanas
de la noche, en un momento
y conquistar la mañana.
A veces me vienen ganas,
¡ay! pero nunca lo intento.

ACASO

La vida es azar, acaso:
esa puerta esconde un beso
y aquÍ­, en el mismo rellano
aquélla esconde un infierno.
Esa verdad que tú esgrimes
poderosa como un trueno
es la mentira que otros
utilizan en sus cuentos.
Esta que llora patética
su dolor, su desconsuelo,
es vecina de la otra,
que canta su gozo eterno.
En el cóctel de la vida
se combinan los inversos,
las certezas y las dudas,
los fallos y los aciertos.
1 DE OCTUBRE
Hacia el punto y final
de un año loco, incierto,
temeraria aventura
que empezaba en enero.
El tiempo es una esponja
que absorbe nuestros sueños;
un forzado titán
que nos coge del cuello
y aprieta como un monstruo
soez, sin miramiento.
Porque acabar un año
es enterrar a un muerto,
hoy empiezo a olvidarlo,
ya vendrá un año nuevo.

AL FRENTE
Algunas veces camino,
con la vista puesta al frente,
y encuentro que la mirada
en la distancia se pierde.
Otras veces miro al suelo
y me encuentro lo de siempre,
tierra que pisan mis pies,
huellas de pasos que vuelven.
Yo procuro que al andar
mis ojos miren al frente,
donde se alza el infinito,
donde no reina la muerte

 


.