Versos libres

Pese a tantas dependencias, subordinaciones, autocensuras y limitaciones, que a los seres humanos nos constriñen, estos versos quieren ser libres. Pese a ser libres, sonarán con ritmo y rima; para mí eso no supone ninguna esclavitud

versos libres

Nacen con voluntad de libertad y los echo a volar con la esperanza de que lleguen lejos; sin que nadie pueda detenerlos, deformarlos o apagarlos. Espero que su fuego caliente a otros corazones. Espero que nadie se queme con ellos. O, mejor, sí lo espero

RAZONES


Hay razones de la mente,
que no entiende el corazón
y cuitas del corazón,
que no puede ver la mente.

Extraña melancolía
la que brota de los pozos
profundos de la alegría.

¡Ay, corazón malherido,
cuántas flores en tu pecho
condenadas al olvido!

Razones y sinrazones,
parecen la misma cosa
según sean las ocasiones.

A MI MANERA

Navego con maestría
por un incierto sendero
y me agarro a la alegría
como el náufrago al madero.

Entre el arrojo y el miedo,
encomendado a la suerte,
voy sorteando a la muerte
simplemente como puedo.

Ni me aferro a una quimera
ni a vanas consolaciones,
cada uno a su manera
ha de cantar sus canciones.

Aquí no valen recetas
ni lecciones ni consejos,
ni lo que dicen los viejos
profesores y poetas.

Aquí vale tu camino,
el que eriges con tus pasos:
los éxitos y fracasos
de un humilde peregrino.

Y así marcho sin parar
por el filo de un abismo,
procurando ser yo mismo
siempre y en todo lugar.

Voy construyendo mi historia
esquivando los naufragios
y lidiando los presagios
de mi duda perentoria.

Pero no me han de ganar
esos molinos de viento,
que secan el pensamiento
y matan el verbo amar.

No fundo mis ilusiones
en vanas supercherías:
mejor pocas alegrías,
que muchas preocupaciones.

ACORDES DEL PASADO

Cuando vuelven los viejos
acordes del pasado
a inundar el presente
con su turbio quebranto,
me invaden los fantasmas
Se me secan mis labios;
el fruto de mi higuera
se va volviendo amargo
y las nubes apagan
el Sol de mi verano.
Los viejos sones tristes
caminan a mi lado,
me invaden y recuerdan
el tiempo de un fracaso.

LA LUCHA
La insoportable levedad del ser,
la inútil vacuidad de la existencia,
Kundera y su infinita sed de esencia
condenada a la angustia de perder.

A perder, simplemente, sin destino,
a ganar solamente las migajas
y entregarse al terror de las mortajas,
con ardor imposible y asesino.

Voluntad de no ser fatalidad,
afán de no rendirse ante la nada,
buscar, aunque no exista la verdad,

correr tras la utopía deseada;
olvidar la esencial banalidad,
recordar las mentiras olvidadas.

CON EL ALMA EN LOS LABIOS

Los versos sueltos se pierden
en el mar de lo diario,
en el laborioso afán
de un mundo que va muy rápido.
Entre notas y entre acordes
los versos van más despacio,
alcanzan antes el vuelo
y encuentran cielos más amplios.
Aquí estamos otra vez
recibiendo vuestro abrazo
con el corazón abierto
y “con el alma en los labios”.

LA PEÑA FLAMENCA
Vuelvo a llenarme de vida
cuando regreso a esta Peña
y las musas me saludan
al traspasar esa puerta.
Volver a esta catedral,
donde brillan las estrellas,
es regresar a tu casa
cuando tu gente te espera.
Un abrazo que se nota
desde que entras en ella;
ﺢ esta es la peña de todos,
esta es mi Peña Flamenca.

LA LIBERTAD DEL VIENTO
Libre lo mismo que el viento
dice la voz popular,
pero el viento nunca es libre
y no sabe adónde va,
ni decide adónde ir
cuando empieza a caminar.
Es hijo de otros caprichos,
de una terrible verdad
que usa fuerzas invisibles
y no descansa jamás.
El viento siempre obedece,
es su deber natural.